¿Invertir de golpe, promediar o mantenerse en liquidez? Comprendiendo el riesgo del timing

Estamos en la posición de un director de inversiones de una gran empresa de seguros al mando de una suma considerable, por ejemplo, 1000 millones de euros que hasta la fecha se concentraba en inversiones en renta fija. Ahora se le permite invertir un 10%, es decir, 100 millones de euros en renta variable, un cambio sustancial que abre nuevas oportunidades y plantea una pregunta importante: ¿invertir de golpe, promediar las inversiones o ahora mismo es mejor mantenerse en liquidez?

Este dilema no es exclusivo de los grandes inversores; cualquiera que reciba una herencia sustancial o decida optimizar de repente su patrimonio financiero que está en liquidez se enfrentará a la misma pregunta. En nuestro blog ya hemos tratado este tema desde diferentes ángulos:

Hemos visto que la gestora Vanguard, especializada en indexación, ha actualizado un análisis profundo sobre estas diferentes estrategias. Según su estudio, utilizando los datos del Índice MSCI World desde 1976 hasta 2022, se comprobó que invertir de golpe superó a invertir, promediando el 68% de las veces a lo largo de un año en los mercados globales; por otro lado, invertir promediando fue mejor que mantener todo en efectivo el 69% del tiempo.

La respuesta para nuestra posición de director de inversiones con este mandato es, por tanto, indudable: deberemos invertir de golpe y si no lo hacemos estaremos asumiendo un riesgo de timing principalmente debido al “coste de oportunidad” de perder la prima de riesgo (la prima de riesgo en pocas palabras es la rentabilidad que se obtiene invirtiendo en activos de riesgo frente a por ejemplo un activo “sin riesgo” como las letras del tesoro). 

¿Qué es el riesgo del timing?

El riesgo del timing se refiere al coste de oportunidad incurrido al no aprovechar las ganancias potenciales del mercado durante un período en liquidez. Para un director de inversiones, la meta principal es maximizar los rendimientos, lo que inclina la balanza a favor de invertir de golpe, dado que se alinea con la probabilidad de ganancia más alta.

Mantenerse líquido es, en realidad, la posición más arriesgada, ya que el director tendría que justificar la falta de ganancias en la mayoría de los casos. El análisis de Vanguard desaconseja fuertemente mantener una estrategia de promediación a largo plazo debido al elevado coste de oportunidad. Si se opta por promediar, se recomienda limitar este período a tres meses para minimizar los riesgos de timing asociados.

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Para el inversor individual

A nivel individual, estos consejos son también válidos de forma general. Y se puede extender a otros detalles como que un inversor debe considerar hacer sus aportaciones anuales a un plan de pensiones lo más pronto posible para beneficiarse del tiempo adicional en el mercado, una estrategia que, aplicada año tras año, puede llevar a un aumento significativo en la rentabilidad.

Aunque el objetivo principal, especialmente para un inversor profesional, solo puede ser maximizar las ganancias, no todos los inversores, en especial los particulares, tienen este enfoque. Algunos pueden preferir un crecimiento más lento pero constante, y para ellos, la estrategia de promediar puede ser más apropiada, ayudando a evitar grandes pérdidas y a superar la aversión al riesgo que a menudo tienen algunos inversores conservadores.

A pesar de que invertir de golpe en la mayoría de los casos generó mayor riqueza al cabo de un año, también llevó a mayores pérdidas en algunos de los peores entornos de mercado. Esto sugiere que invertir promediando podría ser una estrategia más apropiada para inversores con una aversión significativa a las pérdidas.

Aun así, se aconseja que los inversores que opten por la estrategia de invertir promediando mantengan un período corto para esta estrategia, preferiblemente de tres meses, para minimizar los costos de oportunidad y maximizar los beneficios.

Conclusión sobre invertir de golpe o promediar

Llegamos a la conclusión de que, aunque la maximización del patrimonio es una meta predominante, puede no ajustarse a las preferencias y circunstancias de todos los inversores. Para los inversores profesionales, invertir de golpe es una estrategia obligada, no solo por qué estadísticamente es la que maximiza las ganancias, sino también para evitar el costo de oportunidad asociado con estrategias más conservadoras.

Por otro lado, los inversores individuales pueden sentirse más inclinados a invertir promediando, una estrategia que, aunque potencialmente menos beneficiosa, puede ofrecer un camino más tranquilo, ayudando a mitigar temores y a superar barreras psicológicas hacia la inversión, evitando quedarse en liquidez (que es la peor de las estrategias).

En resumen, cada inversor debería elegir una estrategia que no solo le ayude a alcanzar sus metas financieras, sino que también esté acorde con sus preferencias ante el riesgo, asegurando así un futuro financiero próspero y a la vez tranquilo.

Nota importante: Es importante destacar que no debemos equiparar la estrategia de promediar, que implica distribuir una inversión inicial a lo largo de varios meses, con la estrategia de realizar aportaciones recurrentes a partir de nuevos ahorros que vamos generando. Aunque a primera vista pueden parecer lo mismo, hay una diferencia significativa: la primera se aplica a los ahorros que ya tenemos acumulados, mientras que la segunda está orientada a los ahorros futuros que aún vamos a generar. Automatizar aportaciones recurrentes de los nuevos ahorros es 100% recomendable porque evita de nuevo sesgos conductuales.

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