¿Qué son los fondos ETF?

ETF: son una forma sencilla, económica y eficiente en costes, de invertir.

Un ETF (Exchanged Trade Fund) es un fondo de inversión cotizado y máximo exponente de la gestión pasiva. Se acostumbra a referirse a ellos también como fondos indexados cotizados ya que  en su origen se diseñaron para seguir o “trackear” (del inglés “tracking”, seguir) índices . Ahora mismo la oferta de ETFs es muy amplia y aunque la mayoría siguen siendo fieles réplicas de los múltiples índices creados a lo largo de la historia, existen ahora mismo todo tipo de ETFs: inversos, apalancados e incluso los llamados Smart Beta, que pueden ser considerados un híbrido de gestión pasiva, gestión activa. Más abajo podrás ver artículos que te ayudarán a entender más sobre este instrumento que se está imponiendo en todo el mundo como una gran alternativa para construir carteras diversificadas.

Las principales ventajas de los ETFs son

DIVERSIFICACIÓN

Los ETFs ofrecen de forma instantánea

una fuente de exposición a la rentabilidad

de múltiples valores via un índice.

BAJOS COSTES

Los ETFs tienen comisiones de gestión

10 veces más bajos

que los fondos de inversión

FLEXIBILIDAD

La variedad de exposiciones disponibles

hacen de los ETFs un instrumento válido

tanto para carteras estratégicas como tácticas

TRANSPARENCIA

Los ETFs son totalmente transparentes

en los componentes del fondo en todo momento

 sabes en todo momento donde estás invertido.

FÁCIL ACCESO

Con ETFs puedes acceder

a cualquier clase de activo y

a cualquier rincón del mundo.

LIQUIDEZ

Los ETFs cotizan en bolsa

y pueden negociarse en cualquier momento

durante el horario de mercado

Imaginemos que queremos tener exposición a la renta variable de EEUU. En vez de comprar un fondo de inversión gestionado tenemos ahora mismo una gran alternativa con los ETFs: comprar un ETF que replique la renta variable de EEUU. Siguiendo con el ejemplo imaginemos que queremos tener exposición al S&P 500, el índice que agrupa las 500 empresas más importantes por capitalización del mercado americano. Pues bien solo tendremos que comprar el mejor ETF que lo replique. Con esto nos estaremos asegurando tener permanentemente exposición a ese índice con un mínimo coste (entre el 0,05-0,10%). Y nos estaremos asegurando que obtenemos casi el 100% del rendimiento del índice.

Si vamos más allá imaginemos que queremos construir una cartera con ETFs. Primero tendremos que decidir qué proporción de renta fija y renta variable según nuestros objetivos financieros o el perfil de riesgo que queramos asumir. Una vez decidida esa proporción solo tendremos que escoger a qué regiones querremos tener exposición.

Lo más recomendable es que tengamos una exposición mundial. Por ejemplo para la renta variable tenemos la opción de escoger un ETF de renta variable mundial o diferentes ETFs para cada región. Si escogemos tener ETFs para cada región geográfica deberemos darle el peso deseado a cada región según nuestras preferencias y escoger el ETF adecuado para cada región.

Esta es la primera de las ventajas, la diversificación. Con un puñado de ETFs podemos obtener una muy alta diversificación sea geográfica o con diferentes clases de activos. Pero es que además esto lo podemos conseguir a muy bajo coste, 10 veces más bajos que los fondos de inversión y con la garantía de tendremos casi el 100% del retorno del índice. Al ser una réplica del índice sabemos en todo momento y con total transparencia donde estamos invertidos.

La alta oferta de ETFs (más de 5.000 en el mundo) nos permite además exposición a una variedad muy amplia de clases de activo. Esta amplia exposición nos permiten construir carteras estratégicas donde prima la óptima distribución de activos para el largo plazo. Pero también y en función de nuestras necesidades construir carteras tácticas o dinámicas que se ajusten a diferentes situaciones de mercado.

Los ETFs al ser productos cotizados, como cualquier acción, pueden adquirirse a través de la mayoría de servicios de compra-venta en bolsa, y además gozan de total liquidez.

A menudo se cuestiona su desventaja en cuanto a la fiscalidad respecto a un fondo de inversión. Un fondo de inversión dispone de la ventaja del diferimiento fiscal. Sin embargo está demostrado que los fondos de inversión tienen el gran problema que el 90% de ellos no baten a su índice. Por lo tanto estamos pagando un alto coste por un producto ineficiente.

Para el inversor particular la situación en cuanto a la fiscalidad en España es la siguiente:

-la DGT a través de una respuesta a una consulta reconfirmó la posibilidad de aplicar el diferimiento fiscal aplicable a los fondos, mientras se cumplan unas circunstancias determinadas.

-sin embargo la posibilidad de aplicar el diferimiento en los ETFs, no es posible de momento en la práctica, ya que para ello los custodios o brokers deben implementar un nuevo desarrollo que permita esto.

Por lo tanto cuando un inversor vende un ETF estará sujeto a reportar las potenciales ganancias acumuladas. En caso de que un ETF genere dividendos, como cualquier otra acción, ese dividendo deberá integrarse a la base imponible del ahorro y por tanto con la posibilidad de pagar impuestos. Hay cierta tendencia por los servicios tradicionales a magnificar el efecto del diferimiento de los fondos de inversión. La ventaja del diferimiento es que un inversor puede obtener rentabilidad adicional sobre los impuestos no devengados. Este efecto positivo se refleja sobretodo para carteras que van acumulando durante un largo tiempo. El efecto de acumulación es también posible en una cartera de ETFs ya que en realidad solo se cambia (y por tanto vende) una pequeña parte de la cartera. El % que se vende dependerá de la estrategia de la cartera. Por nuestra experiencia menos del 20% se rebalancea anualmente. Por lo tanto la mayoría de la cartera sigue disfrutando de un efecto de acumulación y diferimiento inherente a cualquier inversión (sino se vende no hay posibles ganancias y por tanto fiscalidad).

Los ETFs permiten otras fórmulas de optimización fiscal:

-no hay retención fiscal al vender.

-al ser como una acción se pueden compensar dentro del año fiscal pérdidas y ganancias

-en caso de pérdidas sin compensar se pueden compensar en los años subsiguientes.

-hay ETFs de acumulación evitando el pago de dividendos.

Teniendo en cuenta estas posibilidades y las grandes ventajas expuestas los ETFs, estos son una gran opción para la construcción de carteras diversificadas. Es un instrumento a través del cual se gestionan más de 4.000 billones de dólares (millones de millones)  y que está creciendo en el mundo a un ritmo del 20% anual.