Salud financiera: ¿hacerlo por tu cuenta o dejarte ayudar?

Incluso los mejores tienen ayuda: lo que Messi, Simone Biles, Nadal, Djokovic, Serena Williams, Cristiano Ronaldo, Alcaraz y tantos deportistas de élite, pueden enseñarte sobre tu salud financiera.

Piensa en los nombres anteriores o en cualquier deportista de élite. Saben perfectamente cómo entrenar, cuándo y con qué intensidad hacerlo. Saben qué dieta seguir, lo que tienen que comer y los momentos en los que pueden “relajarse”. Saben cómo prepararse para la competición. Y saben lo que no tienen que hacer antes de una prueba o partido. Como deportistas “top”, se conocen a sí mismos mejor que nadie… pero no lo hacen solos: tienen un equipo de profesionales que les ayudan a conseguir sus objetivos. ¿Sabes por qué? Porque el conocimiento es una cosa, pero la constancia y la disciplina para seguir una planificación es otra.

Si a ese nivel, necesitan apoyo para mantenerse competitivos/as, ¿por qué tú habrías de hacerlo todo por tu cuenta? 

Descubre por qué la constancia es el verdadero reto y cómo encontrar el equilibrio entre hacerlo solo y dejarte ayudar por inbestMe con tu planificación financiera.

Todos conocemos a alguien que dice: “no necesito entrenador, yo me organizo solo”, “no necesito consultar con un dietista, ya sé lo que hay que comer y en qué cantidades”, o “¿para qué pagar comisiones por una cartera gestionada si puedo invertir por mi cuenta?”. Y no les falta razón. Hoy tenemos acceso a vídeos de entrenamiento gratuitos, aplicaciones de nutrición, plataformas de inversión y todo tipo de recursos para gestionar nuestra salud y nuestras finanzas de forma autónoma*. Incluso podemos seguir los consejos de profesionales que aportan contenidos muy valiosos en sus blogs o podcasts.

Pero aquí está el verdadero punto que queremos destacar: ¿seremos capaces de mantenernos disciplinados y constantes sin acompañamiento profesional? Porque si no lo somos (y eso le pasa a mucha más gente de la que admite), el supuesto ahorro por hacerlo todo solo termina saliendo muy caro.

* Advertencia: la cantidad de información y la facilidad con la que accedemos a ese tipo de contenido no significa que sea válido para nuestro caso particular y, adicionalmente, corremos el riesgo de poner nuestra salud física y financiera en manos de personas no cualificadas ni autorizadas.

Gestionar tus inversiones por tu cuenta: ¿control o riesgo silencioso?

Es una realidad incuestionable que hoy puedes abrirte una cuenta en un bróker, elegir tus activos, leer sobre fondos indexados, fondos activos, criptomonedas o metales preciosos y montar tu propia cartera. Y eso está muy bien… si te conoces a ti mismo, si eres disciplinado, si tienes una estrategia clara y si sabes mantenerla en los buenos y en los malos momentos. Al final, se trata de una combinación de tres elementos:

  • Conocimiento (personal y de los diferentes vehículos de inversión);
  • Tiempo (para adquirir conocimientos y llevar a cabo la estrategia a lo largo de los años);
  • Disciplina y constancia (para no “descarrilar” y poder llegar al final del camino).

En definitiva, tienes que conocerte a ti mismo y a los vehículos de inversión que hay disponibles, saber qué objetivos quieres cumplir y si son alcanzables en función de tu situación personal, tener un plan y definir la estrategia (además de saber revisar el plan frecuentemente) y, lo más importante, ser capaz de llevarlo a cabo y mantenerlo en el tiempo.

Pero ahí es donde muchas personas fallan

Porque cuando el mercado cae, cuando la inflación se descontrola, cuando los tipos de interés están muy bajos, cuando el mercado está en máximos o en un período bajista pronunciado, o simplemente cuando tienes que soportar la cantidad de ruido diario de las noticias o las redes sociales, aparece la tentación de cambiar algo y de actuar más de la cuenta. Es un sesgo conductual: ante una señal de alarma, nuestro cerebro nos pide hacer algo, no quedarnos en el lugar. En definitiva, sin una estructura o estrategia definida, ni una planificación personal, las decisiones tienden a ser impulsivas.

Y no hay nada peor para tu salud financiera que actuar o tomar decisiones basadas en impulsos en los momentos de incertidumbre, que, por otra parte, son inherentes a la actividad económica, a los mercados financieros y a la vida en general.

Por eso, aunque puedas tener la sensación de controlar tus finanzas, existe un riesgo silencioso que puede costarte muchos disgustos a largo plazo. Mucho más, desde luego, que una comisión de gestión de una cartera.

Aquí es donde en inbestMe marcamos la diferencia: te permitimos invertir en carteras gestionadas de forma automatizada, diversificadas y alineadas con tus objetivos personales, para que tú no tengas que tomar decisiones emocionales en un contexto de permanente incertidumbre. Permitimos que tengas más de una cartera en función de tus necesidades y las mantendremos dentro del perfil de riesgo adecuado. Nuestros algoritmos hacen los reequilibrios necesarios, gestionan las aportaciones adicionales que hagas a tu plan, y nuestro Comité de Inversiones hace un seguimiento constante para mantener las carteras optimizadas utilizando los fondos de bajo coste de las mejores gestoras internacionales. Además, podrás programar tus aportaciones periódicas para poner tu plan de ahorro e inversión en piloto automático. Y no tendrás que preocuparte de distribuir tu aportación mensual entre los diferentes fondos de la cartera: nosotros nos encargamos de comprar las participaciones o títulos necesarios para que tu plan siga en funcionamiento.

El ahorro inmediato y el coste a largo plazo

La mayoría de las personas que intentan hacerlo todo por su cuenta lo hacen con buenas intenciones: una de ellas, seguramente, sea ahorrar dinero. Por ejemplo: ahorrar la comisión de gestión de una cartera. Pero si al final no logras mantener el hábito o cometes errores que te hacen retroceder… ese supuesto ahorro se convierte en un coste oculto.

A veces, el “ahorro” de no tener ayuda se paga con frustración, pérdida de tiempo y resultados mediocres.

En cambio, cuando cuentas con apoyo profesional, el retorno no es solo financiero. Es mental, es emocional: reduces el esfuerzo de decidir, te apoyas en la experiencia de otros y aumentas las probabilidades de mantenerte firme.

¿Está mal hacerlo por tu cuenta?

Para nada. Hacerlo por tu cuenta es totalmente válido.

Pero es importante que lo hagas desde la honestidad: ¿tienes un plan claro?, ¿eres disciplinado?, ¿sabrás mantenerlo en el tiempo?, ¿te conoces lo suficiente como para saber qué perfil de riesgo es el adecuado al momento de comenzar con tu inversión y en los años siguientes?, ¿podrás estar al día de las novedades o cambios en los fondos de inversión en el futuro?, ¿sabrás elegir la mejor opción para tu cartera?, ¿tienes reglas claras para los rebalanceos?, ¿y para las aportaciones periódicas o adicionales puntuales?

Si la respuesta es sí, adelante.

Pero si algunas de esas preguntas no tienen una respuesta clara, o la constancia y la disciplina son un desafío (como lo es para la mayoría de las personas), delegar parte del proceso no es una debilidad. Es una decisión inteligente.

Porque no se trata solo de ahorrar en comisiones. Se trata de no perder el control cuando más importa. Se trata de poder mantener tu plan y poner las probabilidades de tu lado para alcanzar tus objetivos financieros.

Nueva llamada a la acción

El valor del acompañamiento: incluso los mejores lo tienen

Aquí es donde entra una idea poderosa. Piensa en lo siguiente:

Además de los nombres mencionados al inicio del artículo, miles de deportistas de élite saben perfectamente cómo entrenar, cómo comer, cómo cuidarse. Muchos de ellos son los mejores del mundo en lo suyo (o lo llegaron a ser y se supieron mantener durante tiempo).

Y aun así, no lo hacen solos.

Tienen entrenadores, preparadores físicos, fisioterapeutas, nutricionistas, analistas de datos. Personas que están a su lado cada día, ajustando, guiando, exigiendo y apoyando.

¿Por qué? Porque cuando tienes todo el conocimiento del mundo, la constancia y la mejora sostenida no se construyen en solitario. No se trata de saber qué hacer, sino de tener un sistema y una estructura que te ayuden a hacerlo, incluso cuando no estás en tu mejor día.

La clave no es empezar, es mantenerse

Lo realmente difícil no es salir a correr un lunes de invierno o verano a las 7 de la mañana, invertir 500 € al mes en una cartera con cuatro o cinco fondos, o copiar una distribución inicial de una cartera de algún blog.

Lo difícil es:

  • Salir a correr cada lunes de invierno o verano durante semanas y meses.
  • Aportar cada mes durante años, mantener tu estrategia y no tocar la cartera cuando hay turbulencias.
  • Saber todo el tiempo si esos fondos son los más adecuados para tu cartera y estar al corriente de las novedades de las gestoras durante años.

Eso es lo que separa a quien obtiene resultados, de quien se queda a medio camino.

Y por eso necesitas o bien una disciplina férrea, o bien ayuda externa que te la aporte.

Solo se llega más rápido, pero (bien) acompañado se llega más lejos

Seguramente habrás leído en alguna parte una frase motivacional como la anterior. Y en el fondo, es muy cierta. Principalmente, si el acompañamiento es un buen acompañamiento.

En el caso de inbestMe, tenemos tres niveles de soporte pensados para ajustarse a tu nivel de patrimonio y necesidades:

  • Nivel 1) Si inviertes menos de 100.000 € con nuestras carteras: tienes a tu disposición diferentes planes automatizados que se adaptan a tus objetivos, horizonte temporal y situación personal, con bajos costes, diversificación y simplicidad, sin tener que dedicarle tiempo diario a tus inversiones. Podrás delegar tus inversiones en carteras globalmente diversificadas que te ayudarán a conseguir tus objetivos financieros. Tendrás soporte por correo electrónico o formulario de contacto siempre que lo necesites. Además, irás aumentando tus conocimientos y cultura financiera con nuestros posts semanales del blog, otros contenidos, podcast o artículos periodísticos o de opinión en los que participa nuestro Equipo.
  • Nivel 2) inbestMe Plus: si ya has superado los 100.000 € de inversión (en una o sumando varias carteras), accedes a un servicio personalizado. A todos los beneficios del primer nivel, tienes que sumarle un Gestor Financiero Personal que te podrá orientar de manera más cercana, con quien podrás programar reuniones telefónicas, por videollamadas o presenciales (en Barcelona), para revisiones estratégicas y seguimiento individualizado.
  • Nivel 3) inbestMe Advanced: A todo lo anterior, añade una capa más de personalización. Si en una de tus carteras has invertido al menos 100.000 €, puedes pedir una personalización exclusiva para ti en función de tus necesidades o inquietudes como inversor. Partiendo de nuestras carteras modelo, podrías solicitar cambios en la exposición de las diferentes clases de activo, sectores o zonas geográficas. Tal vez te encaje una cartera específica, solamente de acumulación o de reparto de dividendos. Podrías necesitar una cobertura de divisa diferente según tu país de residencia o estrategia. Al contar con un Gestor Financiero Personal inbestMe Plus, mantendrás reuniones para explicar tu planteamiento y, con el soporte del Comité de Inversiones de inbestMe, adaptar la cartera de la mejor manera posible.

Todos los niveles de nuestro servicio están diseñados para lo mismo: ayudarte a mantener el rumbo cuando tú podrías perderlo, por querer tomar decisiones de manera impulsiva o por dejarte llevar por modas, noticias o recomendaciones generalizadas de “influencers” o “gurús” financieros.

Conclusión: si los mejores no lo hacen solos, ¿por qué tú sí?

Tus objetivos financieros requieren un plan que funcione y que se mantenga en el tiempo. Hacerlo por tu cuenta es válido. Pero si sabes que la constancia es tu talón de Aquiles, delegar es una forma de mejorar resultados.

Todos los deportistas “top mundiales” saben qué hacer. Pero todos tienen a alguien esperándolos en la pista, en la cancha o en el gimnasio un lunes frío a las 9 de la mañana después de haber jugado un partido extenuante el día anterior. Empujándolos, guiándolos y cuidando de que no se desvíen del camino.

Si ellos, con su talento, su experiencia y su nivel, eligen rodearse de profesionales, ¿por qué deberías hacerlo todo tú solo?

Para tu salud financiera, una cartera gestionada como la de inbestMe, el servicio inbestMe Plus o la personalización de inbestMe Advanced, es ese compañero de confianza que se asegura de que tu dinero trabaje de forma constante, sin necesidad de que tú estés pendiente cada día.

  1. Hazlo tú solo si puedes.
  2. Busca ayuda si lo necesitas.

Pero, sobre todo: 

  1. Hazlo con un plan que te sostenga cuando tú flaquees.
Nueva llamada a la acción

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos requeridos están marcados *

Este sitio esta protegido por reCAPTCHA y laPolítica de privacidady losTérminos del servicio de Googlese aplican.

El periodo de verificación de reCAPTCHA ha caducado. Por favor, recarga la página.

Publicar comentario