Recibir una cantidad de dinero extraordinaria es algo poco habitual, así que conviene no tomar decisiones precipitadas.
Más allá del impulso inicial de gastarlo, es una excelente oportunidad para mejorar nuestra salud financiera a largo plazo.
Pero… ¿Por dónde empezar?
Índice de contenido
Toggle1. Tómate un respiro
Recibir un importe de dinero extraordinario como su nombre indica es algo poco habitual. Por lo tanto, conviene no precipitarse.
Lo primero: no decidas en caliente. Cuanto más grande sea la cantidad percibida, más recomendable es tomarse un respiro, un tiempo para adaptarnos a la nueva circunstancia. En el caso de una herencia, el propio proceso legal lleva un tiempo. Aprovéchalo para tomarte ese respiro. Pero también aplícalo al caso del bonus. La impulsividad es el peor enemigo de una buena decisión financiera.
2. Evalúa tu situación financiera
Una vez tomado ese respiro puedes empezar a plantearte algunas cuestiones básicas que tienen respuestas bastante inmediatas.
Haz un pequeño diagnóstico:
- ¿Tienes deudas? Si es el caso, empieza a analizar sus costes y ves pensando en priorizar, cancelar las más caras. No es imprescindible cancelarlas todas. Mantener cierto poder de apalancamiento y de liquidez puede ser importante si pagamos tipos de interés competitivos, por ejemplo en una hipoteca. Aquí te explicamos qué aspectos deberías tener en cuenta antes de amortizar una hipoteca.
- ¿Tienes un fondo de emergencia? Si no, es momento de crearlo. Se considera que debes tener un mínimo de 3 a 6 meses en un fondo de emergencia. Considera qué importe debe tener tu fondo de emergencia en función de tu situación.
Una vez resueltos esos puntos, es momento de pensar cómo aprovechar al máximo el dinero recibido.
- ¿Ya inviertes regularmente? ¿Cuál es tu horizonte temporal? ¿Qué objetivos financieros tienes?
En este punto es habitual que surjan dudas sobre cómo continuar.
3. Divide el dinero en objetivos/horizontes
Puedes optar por pedir asesoramiento financiero.
Aun así, puedes seguir avanzando por ti mismo.
Una estrategia eficaz es asignar porcentajes a horizontes u objetivos:
- Un porcentaje para disfrutar: sin duda puedes destinar una parte a hacer tu viaje soñado o cualquier otro gasto que te haga feliz.
- Una vez cubierto el fondo de emergencia, es importante priorizar la inversión enfocada al largo plazo. Normalmente, la jubilación o la independencia financiera deberían ser cuestiones a tener en cuenta. Esto se debe a dos razones: porque son más difíciles de alcanzar y porque el tiempo y el interés compuesto juegan a nuestro favor.
- Y quizás una parte para objetivos a medio plazo (una vivienda, educación, un viaje importante…).
En inbestMe consideramos muy importante conseguir segmentar nuestros objetivos.
Si no tienes objetivos financieros definidos, puedes pensar en función de horizontes temporales.
En función de ellos será más fácil encontrar la mejor cartera y perfil que se adapte a tí en función del cuadro siguiente.

4. Evita dejarlo parado
Una situación excepcional como la recepción de un bonus o una herencia nos puede bloquear mentalmente.
Una vez superada la fase de reflexión, es importante pasar a la acción.
Dejar el dinero en una cuenta corriente es perder poder adquisitivo por la inflación. Invertir con criterio, diversificación y alineado a tu(s) objetivo(s) y perfil de riesgo es clave para que ese ingreso puntual se convierta en bienestar duradero.
En este punto te puedes empezar a plantear cuestiones más técnicas como:
- ¿Es el mejor momento para invertir?
En general, la respuesta es que es mejor estar invertido todo el tiempo que intentar acertar el timing del mercado.
Los datos muestran que, incluso en crisis recientes, invertir de golpe ha sido más eficaz que promediar o hacer “market timing”.
También hemos tratado, ¿Por qué el “market timing” es más arriesgado de lo que parece?
Pero desde el punto de vista psicológico puede tener sentido invertir una parte (digamos el 50%) e invertir lo restante (el otro 50%) con un plan de inversión sistemático con aportaciones recurrentes.
5. Invierte con propósito y objetivo(s)
Una herencia o bonus puede marcar un antes y un después.
Aprovecha para planificar mejor tu futuro: viajes, estudios de los hijos, empezar un negocio, vivienda… Pero no olvides el largo plazo: tu jubilación o alcanzar tu libertad financiera (también conocida como FIRE, si prefieres un término más moderno).
En inbestMe ayudamos a convertir decisiones puntuales en estrategias financieras duraderas. Si has recibido un ingreso extraordinario y no sabes por dónde empezar, estamos aquí para ayudarte.








