Aunque seas pensionista, no dejes de optimizar tu plan de pensiones

Al llegar a la jubilación, muchas personas dan por cerrada su planificación financiera. El plan de pensiones pasa a verse como un “depósito” del que simplemente hay que ir sacando dinero. Sin embargo, esta fase puede ser tan importante como la de acumulación, y una mala decisión, o no tomar decisiones, en este momento puede tener un impacto fiscal y financiero muy relevante.

A continuación, comentaremos algunas generalidades, tanto financieras como fiscales, que pueden ser útiles. Estas últimas pueden no ser de aplicación a todas las casuísticas y, en todo caso, deben ser corroboradas por nuestro asesor fiscal.

Jubilarse no implica rescatarlo todo de golpe

Uno de los errores más habituales es rescatar el plan de pensiones íntegramente en forma de capital en el primer año de jubilación. Esto suele concentrar muchos ingresos en un único ejercicio y empujar al ahorrador a los tramos más altos del IRPF.

Por ejemplo, una persona que cobra una pensión pública de 22.000 € anuales y rescata de golpe 150.000 € de su plan puede ver cómo una parte significativa tributa a tipos marginales elevados. Si, en cambio, reparte el rescate en rentas periódicas de 15.000–20.000 € al año, el impacto fiscal puede reducirse de forma notable.

En muchos casos, combinar rescates parciales como rentas periódicas resulta mucho más eficiente. Y cuanto más pequeñas, mejor. Esto es así porque los importes rescatados de un plan de pensiones tributan como rendimientos del trabajo, no como rentas del ahorro. Por tanto, deben coordinarse con el resto de ingresos: pensión pública, alquileres, dividendos u otras fuentes.

Planificar cuándo y cuánto rescatar cada año permite suavizar la carga fiscal y mejorar el resultado neto a largo plazo.

¿Tu plan de pensiones está optimizado?

Mientras no se rescate totalmente, el plan de pensiones sigue invertido. Por eso, incluso en la jubilación, sacarle un buen rendimiento sigue importando y probablemente más que nunca.

Es habitual pensar que, al jubilarse, hay que ser automáticamente muy conservador. Esto puede ser así si realmente debemos rescatar importantes relevantes en pocos años. Pero no tiene por qué ser así. Puede haber incluso algunos casos, cuando el capital acumulado es importante que un plan de pensiones podría llegar a generar la renta necesaria sin tener que tocar capital o que esta renta sea una pequeña parte del capital acumulado.

En estos casos el plan de pensiones no tiene por qué ser extremadamente conservador.

Por lo tanto, especialmente en estos casos, pero también de forma generalizada, sigue siendo importante validar, incluso estando jubilados,, dos temas importantes:

  • que el nivel de perfil de riesgo es el adecuado con nuestra situación
  • y en línea con esto, si la rentabilidad que estamos obteniendo es óptima y si los costes que estamos pagando son razonables. Y esto aplica en todos los casos.
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También puedes traspasar tu plan, incluso como pensionista

Relacionado con el punto anterior, no es obligatorio quedarse con el plan de pensiones que tenemos aun estando jubilado sino es óptimo.

Creemos que ya es bastante conocido que los planes de pensiones pueden traspasarse entre entidades sin impacto fiscal. Pero puede que nos pase desapercibido que esto  también es válido durante la jubilación e incluso si ya se han iniciado rescates. Esto permite seguir optimizando el plan, en línea con lo comentado en el punto anterior,  si la relación rentabilidad–riesgo no es adecuada o si los costes son elevados..

Te recordamos que en inbestMe tenemos una oferta muy amplia de carteras de planes de pensiones con 11 perfiles de riesgo que cubren todas las necesidades con muy bajos costes y con rentabilidades muy optimizadas. Como ejemplo, el perfil de inversor medio en inbestMe (perfil 7) ha obtenido un 6,5%TAE (rentabilidad anualizada).

Tanto si tienes otra cartera de inversión con nosotros como si no, puedes abrir una cartera de planes de pensiones y traspasar tu plan si este no está optimizado. Si necesitas ayuda, no dudes en contactar a nuestro equipo de atención al cliente (cs@inbestme.com).

Nota importante: si el plan de pensiones es un plan de empleo, puede haber limitaciones en la traspasabilidad a otro plan de pensiones. En algunos casos, en un plan de empleo, esa traspasabilidad solo es posible si dejas de ser trabajador y aún no estás jubilado.

Planifica tu herencia

Saber si nuestro plan de pensiones está optimizado, es especialmente relevante cuando el pensionista no necesita su plan de pensiones para complementar sus ingresos y puede plantearlo como una herramienta de planificación a largo plazo o hereditaria.

En estas circunstancias, nuestro plan de pensiones puede estar ya dedicado mentalmente o específicamente en nuestro testamento para nuestros herederos.

Esto tiene dos implicaciones: .

  • La primera es que el horizonte del plan de pensiones trasciende nuestra existencia (15 o 20 años o más), por lo que es vital que el perfil de riesgo se alinee con este horizonte largo, y en este caso aplica más que nunca lo comentado en la sección donde hemos hablado de optimización. 
  • La segunda es que, al formar parte de una potencial herencia, conviene analizar las ventajas y desventajas para los herederos en conjunto con las otras partidas. La casuística es muy variada, por lo que se recomienda consultar a un experto fiscalista en herencias.

En algunos casos, aún se puede seguir aportando

Aunque ya se perciba la pensión de jubilación, es posible seguir realizando aportaciones a planes de pensiones, aunque normalmente ya no sean deducibles para el propio pensionista.

Sí pueden tener sentido, por ejemplo, en la planificación a favor del cónyuge o con objetivos sucesorios.

No es una solución universal, pero es un aspecto que conviene revisar junto con el punto anterior con nuestro experto fiscalista.

Conclusión: aunque estés jubilado, maximiza tu plan de pensiones

La jubilación no es el final de la planificación financiera, sino una nueva etapa de ella.

Un plan de pensiones mal rescatado o mal invertido puede perder gran parte de sus ventajas. Uno bien optimizado puede complementar la pensión pública, permitirnos ciertas alegrías adicionales (algún viaje) —o incluso convertirse en una herramienta hereditaria— de forma mucho más eficiente.

Aunque estés jubilado, puedes sacarle aún mucho provecho a tu plan de pensiones.

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