Con este artículo seguimos nuestra serie dedicada a hacer analogías entre inversión y deportes. En los posts anteriores hablamos primero de la natación y después del ciclismo.
En este nos adentramos en una de las pruebas más exigentes para nuestro cuerpo: la maratón.
La maratón es la gran metáfora del esfuerzo sostenido. No la gana el más fuerte, ni el más rápido, sino quien sabe resistir, mantener su ritmo y no rendirse cuando todo duele.
La inversión a largo plazo se le parece mucho. Hay que aprender a dosificar el esfuerzo, superar las crisis y tener la mente centrada en la meta, no en cada kilómetro.
Índice de contenido
Toggle1. La soledad del corredor = psicología financiera
Aunque haya miles de corredores, cada uno corre su propia batalla. La mente se convierte en tu principal aliada o enemiga.
En inversión, pasa lo mismo. Durante años, tendrás la sensación de correr solo. Tu estrategia no siempre será la más llamativa ni la más popular. Por eso necesitas autoconfianza, serenidad y disciplina. Tenemos en general una débil psicología financiera. Igual que para una maratón debemos prepararnos para superar esfuerzos para los cuales no estamos acostumbrados, para tener éxito en la inversión deberemos entender que la volatilidad en el mercado es normal, y que cada 2 años y medio hay mercados bajistas.
2. El muro = las crisis del mercado
Especialmente en una maratón deberemos prepararnos para lo que se llama el “muro”. En el km 30-35 muchos corredores chocan con el temido “muro”: el cuerpo se rebela, la mente flaquea. El corredor se pregunta si tiene sentido estar sufriendo.
Es ahí donde se define el resultado.
En inversión, los muros son los desplomes bursátiles, la incertidumbre o el miedo a perder lo acumulado. En ese punto, el inversor puede cuestionarse si tiene sentido correr riesgos.
No siempre hay que llegar primero. A veces basta con mantenerse en carrera para alcanzar la meta. Para lograr acabar una maratón hay que saber superar el fatídico “muro”. Para invertir con éxito deberemos aprender a superar las inevitables crisis financieras o de los mercados bursátiles.
3. El ritmo adecuado = tu perfil de riesgo
Salir demasiado rápido en una maratón es garantía de desfallecer. Por contra, ir demasiado lento te aleja del objetivo e incluso puede condicionar el terminar la carrera.
En inversión, esto es tu perfil de riesgo: si inviertes con más riesgo del que toleras, abandonarás en la primera caída. Si asumes demasiado poco, no llegarás a tus metas. Acertar el ritmo en una maratón es casi una ciencia. Hay métodos para intentar acertar. En la inversión hay la perfilación para definirlo.
En la inversión, segregar nuestro patrimonio en diferentes objetivos (corto, medio, largo plazo) suele ser muy útil. En la maratón una técnica empleada es empezar en “negativo”: hacer la primera mitad de la maratón algo más lento del que creemos es nuestro ritmo ideal, para asegurarse acabar y poder finalizar en positivo con un ritmo más acelerado.
El tiempo que pasamos invirtiendo nos ayuda a conocernos mejor y a saber cómo reaccionamos ante las situaciones de mercado y a afinar nuestro perfil de riesgo.
Para las maratones el entrenamiento y el participar en medias maratones o en varias maratones nos ayudarán a escoger cada vez mejor nuestro ritmo.
4. Participar es lo importante. El objetivo es terminar, no tanto ganar
Las maratones son cada vez más populares. Son miles de amateurs los que participan cada año en los centenares que hay de ellas que hay por todo el mundo.
La inversión está cada vez más al alcance de cualquier bolsillo.
Si un amateur se entrena lo suficiente y es persistente en su esfuerzo, puede terminar una maratón. Si escoge el ritmo adecuado de carrera (su perfil de riesgo) tiene muchas posibilidades de acabar.
Para un aficionado, lo importante es terminar. Para un inversor particular lo importante no es obtener la mayor rentabilidad, sino arriesgar solo lo necesario para conseguir el objetivo igual que en una maratón es llegar a la meta. Miles de aficionados acaban sus maratones cada año.
Millones de personas pueden invertir de forma eficiente y con éxito con servicios como inbestMe o entendiendo su filosofía de inversión basada en la indexación, y los bajos costes. Simplemente evitando errores hay muchas posibilidades de éxito.
Conclusión: tu inversión es tu carrera
Cada maratón es una prueba contra uno mismo. Como la inversión, exige conocer tu cuerpo (perfil), gestionar la energía (estrategia), superar el muro (crisis) y no caer por un error evitable.
En inbestMe te ayudamos a:
- Elegir bien tu ritmo y perfil (o perfiles si tienes varios objetivos)
- Diseñar tu plan de carrera
- Superar los muros con inteligencia
- Participar/Invertir evitando los errores de intentar cazar la mejor rentabilidad
Porque invertir, como correr una maratón, no es cuestión de velocidad. Es cuestión de no parar hasta llegar al objetivo.








