En España, una parte importante de la rentabilidad de tus inversiones no depende solo de los mercados, sino de cómo funcionan las estructuras fiscalmente. A igualdad de rentabilidad bruta, la cartera más eficiente es la que deja más dinero neto en tu bolsillo.
A continuación, compartimos cinco líneas de acción concretas que puedes aplicar (sin hacer nada raro) antes de acabar el año y cómo encajan con la filosofía de inbestMe.
Para algunos casos puedes considerar revisar tu planificación y preparar tu estrategia para el año siguiente que empezará pronto.
Importante: Esta información tiene únicamente fines informativos y no constituye asesoramiento fiscal. Para cualquier duda específica sobre tu situación, consulta siempre a un profesional especializado.
Índice de contenido
Toggle1. Saca partido a los planes de pensiones
Los planes de pensiones siguen siendo uno de los pocos productos que reducen directamente la base imponible del IRPF, ya que están diseñados para ello.
- Límite general de aportación: hasta 1.500 € al año por persona (o el 30% de los rendimientos del trabajo y actividades económicas, si es menor).
- Si tienes la posibilidad de acceder a un plan de empleo, el límite conjunto (individual + empleo) puede llegar a 10.000 €, en función de las contribuciones de la empresa y el trabajador.
- Las aportaciones reducen la base imponible hoy y el dinero crece sin tributar dentro del plan hasta el rescate.
Ventajas prácticas:
- Pagas menos IRPF mientras vas aportando
- Difieres la tributación al futuro (normalmente jubilación), cuando normalmente tus tipos marginales serán inferiores. El diferimiento puede ser completo (trasladas la fiscalidad a tus herederos) si al final tú no lo necesitas.
- El uso más habitual es para complementar la pensión pública con un patrimonio específicamente orientado a la jubilación.
En inbestMe, las carteras de planes de pensiones están formadas combinando un plan de renta variable y uno de renta fija indexados y de bajo coste, lo que permite alinearlas con el nivel de riesgo alineado personalizado, para que el incentivo fiscal. Durante tu vida el perfil se irá adaptando a ti.
Según tus necesidades y tu capacidad de ahorro puedes complementarlas con una cartera de fondos indexados con un perfil igual.

Ejemplo numérico:
- Aportas 1.500 € a tu plan de pensiones
- Tu tipo marginal es del 30%.
- Reduces tu base imponible en 1.500 €.
- Ahorro aproximado en IRPF: 450 € por año.
Si mantienes esa dinámica —aportar 1.500 € al plan cada año— durante 30 años, con una rentabilidad del 6,8% (perfil 10) en los primeros 20 y 10 años más al 5,8% (perfil 7), el capital acumulado puede llegar a unos 133.700 € antes de impuesto según vemos en la tabla superior. Durante esos 30 años habrás diferido la tributación sobre 45.000 € aportados, ahorrando temporalmente unos 13.500 € en impuestos, sobre los que además has obtenido una rentabilidad adicional.
El efecto fiscal final dependerá de cuándo y cómo recuperes tu plan de pensiones, pero, como norma general, cuanto más tarde y más en forma de renta periódica —y no de golpe— lo cobres, menor será el impacto fiscal en el momento del rescate y mayor será el ahorro fiscal total.
Si quieres profundizar sobre este tema te recomendamos leer:
- Aprovecha hasta el 31 de diciembre para mejorar tu jubilación.
- 7 claves para impulsar tu ahorro para la jubilación
2. No olvides las aportaciones al plan de pensiones del cónyuge
Este es uno de los “trucos” fiscales menos utilizados y, sin embargo, puede ser muy potente en determinadas familias.
Puedes aportar a un plan de pensiones cuyo titular sea tu cónyuge y deducírtelo tú, siempre que:
- Tu cónyuge tenga rendimientos netos del trabajo o de actividades económicas inferiores a 8.000 € anuales, o directamente no los tenga.
- Respetes el límite específico: hasta 1.000 € al año en aportaciones a su favor, que se suman a tu propio límite de 1.500 €.
El efecto:
- El dinero entra en el plan de pensiones del cónyuge, pero la reducción en la base imponible del IRPF es tuya.
Es una forma de equilibrar el ahorro para la jubilación en la pareja y exprimir un incentivo fiscal que muchos ni siquiera conocen.
3. Planifica plusvalías y minusvalías: usa a tu favor la compensación fiscal
En España, las ganancias y pérdidas patrimoniales de tus inversiones (acciones, fondos, ETFs, inmuebles, etc.) se integran en la base del ahorro y se pueden compensar entre sí.
Ideas clave:
- Las minusvalías pueden reducir las plusvalías del mismo año.
- Si después de compensar sigues con saldo negativo, puedes usar hasta un 25% de los rendimientos del capital mobiliario (intereses, dividendos…) para absorberlo.
- Si aún sobra saldo negativo, puedes arrastrarlo hasta cuatro años.
Ejemplo numérico
Supongamos que en un año tienes:
- Plusvalías por la venta de fondos/acciones: 5.000 €.
- Minusvalías por otras ventas: 3.000 €.
Sin compensar:
- Tributarías por los 5.000 € íntegros.
- A un 19%: pagarías 950 € de impuestos.
Compensando:
- Base neta: 5.000 € – 3.000 € = 2.000 €.
- A un 19%: pagas 380 €.
Ahorro fiscal por planificar las minusvalías: 570 € en un año. Si estás en alguno de estos casos puedes contactar a cs@inbestme.com para ver la posibilidad de ayudarte generar este tipo de compensaciones antes de final de año (sólo disponible para clientes inbestMe Plus).
En las carteras de ETFs de inbestMe ya se aplica de forma automática una optimización fiscal inteligente para permitir este tipo de compensaciones dentro de la misma cartera.
4. Revisa rendimientos periódicos que no necesites y conviértelos en ganancias que se acumulan
Muchos ahorradores mantienen todavía una parte relevante de su dinero en productos que generan rendimiento anual que tributa año a año, como depósitos o cuentas remuneradas, sin preguntarse si ese dinero podría estar mejor “empaquetado”. En general, resulta más eficiente dejar que las ganancias se acumulen dentro de fondos de inversión, en lugar de cobrar cada año dividendos o cupones de acciones y bonos y pasar por Hacienda de forma recurrente. Ahora bien, esto solo tiene sentido si no necesitamos esos rendimientos de forma periódica; si los necesitamos para complementar nuestros ingresos, esta opción deja de ser aplicable.
Ejemplos:
- Depósitos y cuentas remuneradas
- Los intereses que cobras cada año tributan como rendimiento del capital mobiliario.
- Pagas impuestos todos los años, incluso aunque ese dinero no lo necesites todavía.
- Los intereses que cobras cada año tributan como rendimiento del capital mobiliario.
- Carteras e inversión eficientes
- Las carteras de ahorro, objetivo o de bonos de inbestMe son grandes opciones para un fondo de emergencia sin riesgo o con poco riesgo, permitiendo que el rendimiento se acumule dentro de la cartera.
- En el caso de las carteras con fondos de inversión, puedes beneficiarte del diferimiento fiscal y además optimizar tus inversiones vía traspasos: puedes ir traspasando el exceso a otras carteras, por ejemplo, de inversión sin tributar por el camino.
- Las carteras de ahorro, objetivo o de bonos de inbestMe son grandes opciones para un fondo de emergencia sin riesgo o con poco riesgo, permitiendo que el rendimiento se acumule dentro de la cartera.
Qué significa “convertir rendimientos en ganancias que se acumulan”:
- En lugar de cobrar intereses cada año y tributar por ellos, trasladas parte de ese ahorro a una cartera que acumula rentabilidad dentro del vehículo.
- Retrasas el momento de la tributación al final, cuando realmente rescatas, dejando trabajar al interés compuesto sobre una base bruta mayor.
- Al usar fondos traspasables, puedes ir adaptando la cartera a las condiciones de mercado y a tus objetivos sin disparar liquidaciones.
Ejemplo numérico comparativo (simplificado)
Fondo de emergencia con un capital de: 100.000 €
Mantenido durante: 20 años
Rentabilidad bruta anual estimada: 2,0%
Tipo impositivo sobre el ahorro: 19%
- Escenario A – Depósito con intereses que tributan cada año
- Rentabilidad después de impuestos: 2% × (1 – 0,19) ≈ 1,6% anual.
- Capital final tras 20 años: ~137.000 €.
- Rentabilidad después de impuestos: 2% × (1 – 0,19) ≈ 1,6% anual.
- Escenario B – Cartera de fondos que acumula y tributa solo al final
- Capital bruto a 20 años al 2%: ~149.000 €.
- Capital adicional acumulado a los 20 años: ~12.000 €.
- Impuesto al 19% sobre la ganancia: ~9.300 €.
- Capital neto final: ~139.700 €.
- Capital bruto a 20 años al 2%: ~149.000 €.
Resultado: misma rentabilidad bruta, mismo horizonte, pero el diferimiento fiscal deja 2.700 € más en tu bolsillo en 20 años sobre 100.000 €.
Las Carteras Ahorro, objetivo y de bonos de inbestMe permiten construir este tipo de transición para objetivos inmediatos o de corto plazo: de “rendimiento que paga impuestos cada año” → a “rentabilidad que se acumula con diferimiento fiscal”. Además, por el camino podemos ir traspasando parte del exceso acumulado en el fondo de emergencia (en el escenario B, 49.000 € en vez de 37.000 €) a opciones de inversión con más rentabilidad (carteras diversificadas de fondos indexados) traspasando y difiriendo de nuevo la fiscalidad, haciendo que el importe final neto puede ser incluso mayor. Siguiendo el ejemplo, 12.000 € acumulados 10 años más al 6% se convierten en 21.000 €.
Las carteras diversificadas de fondos indexados permiten también esta eficiencia fiscal para plazos más largos: reducen la generación de rendimientos periódicos que tributan de forma inmediata y concentran la fiscalidad en el momento del rescate, aprovechando mejor el interés compuesto en el tiempo.
5. Ordena tu patrimonio por objetivos… y también por fiscalidad
La eficiencia fiscal no va de trucos sueltos, sino de estructurar tu patrimonio con sentido:
- Corto plazo (0–2 años)
Fondo de emergencia y gastos previstos. Aquí prima el no tomar riesgos innecesarios.
Una Cartera Ahorro conservadora puede ser una alternativa a cuentas y depósitos, con un equilibrio razonable entre riesgo, rentabilidad esperada y liquidez.
Ves trasladando el exceso acumulado en el fondo de emergencia al siguiente “plazo”.
- Medio plazo (3–10 años)
Objetivos como entrada de vivienda, estudios de los hijos, proyectos personales…
Aquí tiene sentido usar, carteras objetivo o de bonos para los plazos más cortos o carteras de fondos de inversión diversificados, donde puedes ajustar el riesgo y aprovechar el diferimiento fiscal de los traspasos. - Largo plazo / jubilación
Complementar la pensión pública, generar una renta futura estable…
Los planes de pensiones indexados (incluyendo, cuando procede, aportaciones al plan del cónyuge) pueden jugar un papel relevante por el ahorro fiscal anual y la capitalización a muy largo plazo.
inbestMe está precisamente diseñada para:
- Asignar una cartera concreta a cada objetivo, con su nivel de riesgo adecuado.
- Elegir el vehículo más eficiente fiscalmente para cada tipo de objetivo (fondos, ETFs, planes de pensiones, carteras de ahorro).
- Mantén costes bajos como los de inbestMe para que una mayor parte de la rentabilidad generada se quede en tu bolsillo.
6. Profundiza con nuestro webinar junto a TaxDown
Hace unas semanas realizamos un webinar junto a TaxDown en el que explicamos qué acciones puedes llevar a cabo antes del 31 de diciembre para reducir tu factura fiscal de 2025. En esta sesión hablamos sobre:
- Aportaciones a planes de pensiones
- Compensación de pérdidas y ganancias
- Vivienda y venta de propiedades
- Principales deducciones
- Cambios personales o familiares que pueden afectar a tu declaración
📺 Puedes verlo en el canal de YouTube de inbestMe:
Además, en el webinar encontrarás un QR exclusivo que te permite disfrutar de un 35% de descuento en todos nuestros planes. Si quieres participar en próximos webinars, síguenos y mantente al día.
Reevaluación anual y adaptación personal
La normativa fiscal puede cambiar anualmente y cada caso personal es distinto. Este artículo tiene un carácter informativo y general, no constituye asesoramiento fiscal personalizado. Antes de tomar decisiones relevantes conviene contrastarlas con tu situación y mejor con un asesor fiscal o con la Agencia Tributaria.
Dicho esto, la idea central es clara:
No se trata solo de ganar más, sino de quedarte con más de lo que ganas.
Y ahí, combinar buenas carteras, costes bajos y una estructura fiscal inteligente marca la diferencia en el largo plazo.








