Las carteras ISR superan a las estándar en el primer semestre de 2026

A principios de febrero publicamos un análisis sobre por qué las carteras ISR habían tenido un peor comportamiento en 2025. Explicamos entonces que no se trataba de un error ni de una anomalía, sino del resultado natural de aplicar criterios de inversión distintos dentro de un mismo marco de riesgo, y que existen ciclos de mercado favorables y desfavorables para la inversión ISR que pueden revertirse con el tiempo.

El primer semestre de 2026 apunta precisamente en esa dirección: las carteras indexadas ISR  han tendido a recuperarse y en general superan a las carteras estándar en lo que va de año.

Las carteras ISR superan a las estándar en el primer semestre de 2026

Nuestras carteras han tenido unas rentabilidades excepcionales a cierre de junio 2026.

Y las carteras ISR se han comportado también en esa línea.

Si comparamos nuestras carteras de fondos indexados estándar e ISR por perfil, a cierre de junio de 2026 la versión ISR obtiene una rentabilidad superior en todos los perfiles en torno a 1 punto porcentual en la mayoría de las carteras.

En el perfil del inversor medio (perfil 7/10), la cartera ISR acumula un +9,2% en 2026, frente al +7,9% de la estándar: +1,3 puntos porcentuales a favor de la ISR.

El promedio de todos los perfiles (1 al 10) también es 1,1 puntos mejor.

La diferencia acumulada ha tendido a reducirse también

En inbestMe focalizamos más nuestra atención al medio/largo plazo.

Si tomamos el perfil 7 entre ambas carteras como referencia, las métricas después de este primer semestre también han tendido a igualarse, según observamos el cuadro siguiente:

Del conjunto de métricas se extraen tres lecturas:

  • La diferencia acumulada desde el inicio se reduce: de unos 9 puntos porcentuales a cierre de 2025 (0,6% anualizado) a unos 7,6 puntos a cierre de junio de 2026 (0,4% anualizado).
  • A 12 meses ambas carteras están prácticamente empatadas (15,3% frente a 15,5%), y a 3 años la estándar aún mantiene ventaja: la recuperación es reciente y no borra de golpe el diferencial de 2024 y 2025.
  • La volatilidad y la pérdida máxima siguen siendo muy similares: la diferencia de rentabilidad no proviene de asumir más riesgo, sino del comportamiento de los activos subyacentes.

La recuperación no se limita a las carteras de fondos indexados: en los planes de pensiones el patrón es el mismo. La versión ISR supera a la estándar en todos los perfiles en lo que va de 2026 (perfil 7: +9,2% frente a +8,2%; promedio de perfiles: +6,7% frente a +6,0%), aunque, como en el resto de carteras, la estándar mantiene todavía ventaja en el acumulado desde el inicio (90,1% frente a 81,3% en el perfil 7).

La reversión a la media, en acción

Como recordábamos en febrero, las carteras ISR aplican filtros ambientales, sociales y de buen gobierno (ESG) que introducen sesgos sectoriales estructurales: excluyen sectores controvertidos y las peores compañías de cada sector, y aumentan la exposición a empresas con mejores prácticas sostenibles.

En 2024 y 2025 esos sesgos penalizaron a las carteras ISR, porque varios de los sectores excluidos o infraponderados lideraron los mercados. En la primera mitad de 2026 el ciclo ha girado y esos mismos sesgos han jugado a favor. Es un ejemplo de manual del conocido fenómeno de reversión a la media: cambiar de una cartera ISR a una estándar tras varios años desfavorables suele tener poco sentido, porque puede implicar consolidar la pérdida relativa justo antes de que la tendencia se invierta, como ha empezado a ocurrir.

El mensaje de fondo no cambia

Que las carteras ISR lo hayan hecho mejor en este semestre no debe llevar a la conclusión contraria a la de 2025: ni el mal comportamiento reciente justificaba abandonarlas, ni el buen comportamiento actual garantiza que vayan a superar sistemáticamente a las estándar.

El inversor ISR debería seguir teniendo claras dos cosas:

  • Aceptar el compromiso. Invertir con criterios ISR es una decisión financiera y de valores. En determinados ciclos la rentabilidad podrá ser inferior; en otros, como este semestre, superior.
  • Ser coherente con sus valores. Si el único objetivo es maximizar la rentabilidad esperada, la cartera estándar es la referencia natural. Si también importa cómo y dónde se invierte, las carteras ISR siguen siendo una opción plenamente válida.

La elección de una cartera ISR debe estar ligada primero a nuestros valores, no a la expectativa de una rentabilidad superior. 

El primer semestre de 2026 simplemente recuerda que la paciencia y la coherencia con la estrategia elegida acaban teniendo recompensa a lo largo de los ciclos.

Nueva llamada a la acción

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos requeridos están marcados *

Este sitio esta protegido por reCAPTCHA y laPolítica de privacidady losTérminos del servicio de Googlese aplican.

El periodo de verificación de reCAPTCHA ha caducado. Por favor, recarga la página.

Publicar comentario