Las caídas en los mercados son normales, la diversificación global y en clases de activo ayuda a reducir el impacto

Inicio del año 2026 volátil.

El  mes de marzo acabó en mínimos anuales en los grandes índices bursátiles.

El peor parado por el momento fue el Nasdaq 100 que aglutina las empresas tecnológicas y que entró, técnicamente, en terreno de mercado en corrección, cayendo hasta un -12%.

El S&P500, y los índices mundiales (MSCI World y ACWI) llegaron a caer hasta los entornos del 9% salvándose de momento de entrar en cifras de corrección.

Parece que Trump nos prepara para cada año, como mínimo, un susto de estos. El año pasado nos preparó una guerra de aranceles, este año tristemente, una guerra con Irán. 

De hecho mirando el gráfico superior (hasta 31/3) es fácil ver cierto paralelismo en la evolución del MSCI World (como ejemplo de un gran índice) desde el inicio de año comparando 2026 con el 2025, paralelismo que sin duda es fruto de la coincidencia y no garantiza una evolución similar.

El contexto sigue siendo muy incierto

En el momento de escribir este artículo se ha producido un pequeño rebote suavizando algo las caídas. Pero ni mucho menos la recuperación desde aquí está garantizada en los próximos días. La volatilidad a corto plazo probablemente será la norma aún durante unas cuantas semanas.

¿Qué podemos esperar?

No nos gusta adivinar lo que ocurrirá. El entorno geopolítico sigue siendo muy difícil de interpretar y hay mucho ruido. Aun así, parece claro que aumenta la presión para encontrar una vía de desescalada que ayude a contener el precio del petróleo y mitigue los riesgos de una crisis global. Ese sigue siendo el escenario más probable, aunque el gran interrogante es cuánto tiempo puede tardar en llegar. Y cuanto más se prolongue el conflicto, mayor será su impacto sobre la economía global.

Por otro lado vemos analistas que ya empiezan a querer adivinar un suelo.

No vamos a ser nosotros quien lo confirme o lo niegue, no es nuestro trabajo ni nuestra intención en este artículo. Sí se puede decir, que a pesar de la seriedad del conflicto, las caídas, aunque para nuestras carteras nos parezcan agudas (siempre duele ver como se esfuma una parte importante de nuestras ganancias), miradas en perspectiva han sido hasta el momento relativamente moderadas.

Las caídas en los grandes índices son normales

Ante esta incertidumbre vale la pena revisar la historia de nuevo para buscar posibles pautas.

Y la primera conclusión a la que llegamos viendo el gráfico siguiente es que las caídas en los grandes índices son más que normales.

En concreto, caídas de entre -10% y -15% son muy frecuentes en el S&P500 y han ocurrido 56 veces (de pico a valle) o 60 si se mira dentro de un año.

Obviamente el número de caídas se va reduciendo a medida que aumentamos el rango en porcentaje. Han habido por ejemplo, 22 caídas de -20% a -25%, Pero se puede incluso mirar de forma aún más negativa: ha habido  64 caídas de más de -20%, si las sumamos todas.

La diversificación global reduce las caídas

El estudio de otros índices tales como el MSCI World o el ACWI muestran comportamientos en tendencia similares pero sí se observa una reducción significativa en las caídas menores especialmente en lo que respecta al MSCI World que tiene un historial desde los años 70. 

Por tanto vemos que la diversificación regional aporta sin duda una mejora en las caídas. Por ejemplo las caídas de 10 al 15% se reducen un 46% (de 28 a 15) y las del 15% al 20% un 29% (de 14 a 10). Sin embargo las caídas más agudas de más del 40% que suman 4 en este periodo para ambos índices no se reducen.

Sin ir más lejos nuestras carteras perfil 10 (cerca del 100% en renta variable) han sido capaces de reducir significativamente las caídas del S&P500 desde su lanzamiento según se observa en la tabla siguiente:

Las reducciones son entre el 20%/25% en las caídas por debajo del 20% y del 50% al 67% en rangos hasta el 30%. Pero no en el caso extremo del Covid.

Nueva llamada a la acción

La diversificación en clases de activos reduce las caídas

Una de las fórmulas de reducir aún más las caídas, es la diversificación en clases de activo, con mayor o menor grado y tal como diseñamos nuestras las carteras de fondos indexados, planes de pensiones y ETFs.

En la tabla superior vemos como las caídas de un perfil 7 de fondos indexados en inbestMe han sido significativamente más bajas que las caídas respecto al S&P500: del 50% en las caídas menores (<-25%) y ha eliminado completamente las superiores a esta cifra.

No descubrimos nada. Este resultado no es nada sorprendente, es el “poder” de la diversificación combinada en regiones y clases de activo.

Como las caídas no se pueden eliminar céntrate en lo que controlas: tus objetivos

Estos datos sirven para entender que las caídas en los grandes índices bursátiles son normales y que es el precio que pagamos por tener rentabilidades más o menos altas según el perfil de riesgo en el medio/largo plazo. Las caídas bursátiles son una consecuencia de lo que se denomina la prima de riesgo de la renta variable.

Para eliminar las caídas en nuestras inversiones sin duda hay soluciones:

-dejar el dinero en líquido, sometida a la inflación, solución poco recomendable para mantener nuestro poder adquisitivo

-dejar el dinero en depósitos o mejor en la Cartera Ahorro de inbestMe donde la volatilidad es nula. No tendremos caídas pero difícilmente superaremos la inflación. Esto sólo sirve para mantener todo o parte de nuestro fondo de emergencia.

La única opción que nos permite superar con seguridad a la inflación es exponernos a los mercados bursátiles con mayor o menor medida, eso sí, asumiendo que las caídas son normales.

No existe rentabilidad gratis, sin riesgo, sin caídas.

Incluso, a pesar de su nombre engañoso la renta fija está sometida a caídas, en general más suaves pero caídas al fin y al cabo. La renta fija también tiene su prima de riesgo.

Para esos casos la única herramienta que puede suavizar las caídas es como hemos visto con ejemplos la diversificación global y en clases de activo.

Haciéndolo tal como lo hacemos en inbestMe con carteras indexadas con una diversificación global y en clases de activos y con bajos costes se puede obtener un rendimiento medio de hasta el 4% TAE superior a los índices de referencia.

Por lo tanto, es mejor centrarse en nuestros objetivos y horizontes y olvidarse de los mercados y del timing perfecto. Por mucho que no nos guste, los mercados  van a volver a caer en algún momento. 

Incluso aún en la hipótesis de que en el momento de escribir este post se esté produciendo un suelo en el mercado, habrán otras crisis, otras guerras, otras calamidades que asustarán temporalmente a los mercados. Y además los cisnes negros, existir, existen.

Pero recordemos que históricamente, los mercados financieros muestran una tendencia a subir durante períodos más prolongados y con mayor intensidad de la que bajan, lo que favorece a los inversores con un horizonte de inversión a largo plazo. Aunque los mercados no suben en línea recta, los ciclos alcistas suelen superar en tiempo y magnitud a las rápidas caídas que se producen inevitablemente. La clave es que estas son temporales para un inversor a medio/largo plazo. 

No te dejes asustar por ellas, o nunca llegarás a cumplir tus objetivos financieros.

Nueva llamada a la acción

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