¿Por qué mi cartera de bonos está cayendo?

Si tienes una cartera 100% Bonos en inbestMe, es posible que hayas visto en las últimas semanas un comportamiento que te ha llamado la atención: una caída en la rentabilidad acumulada de tu cartera de bonos, después de un inicio de año positivo. 

Queremos explicarte qué está ocurriendo, por qué es algo que forma parte del funcionamiento normal de este tipo de carteras y qué opciones si esta situación te produce cierta incomodidad.

Los bonos y los tipos de interés: una relación que conviene entender

Existe una regla fundamental en el mundo de la renta fija que a veces sorprende a los inversores: cuando los tipos de interés suben, el precio de los bonos baja. Y a la inversa.

¿Por qué? Porque el valor de un bono depende de los flujos de caja futuros que va a generar. Si los tipos suben, los bonos que ya existen en el mercado (con cupones más bajos) se vuelven menos atractivos comparados con las nuevas emisiones. Para que alguien quiera comprarlos, su precio debe ajustarse a la baja.

Este efecto es temporal desde la perspectiva del inversor que mantiene los bonos hasta su vencimiento: mientras siga cobrando los cupones y recupere el principal al vencimiento, la caída de precio en el mercado secundario es un reflejo contable, no una pérdida definitiva.

Ya hemos escrito sobre este tema en otras ocasiones. Si te interesa profundizar te recomendamos leer:

¿Qué está ocurriendo ahora?

Durante las primeras semanas de marzo de 2026, los mercados han comenzado a descontar un posible cambio de escenario macroeconómico. Las tensiones geopolíticas, la evolución del precio de la energía y ciertas presiones inflacionistas han llevado a algunos inversores a anticipar que los tipos de interés podrían no bajar tan rápido como se esperaba, o incluso que podría haber subidas moderadas en determinados tramos de la curva de tipos.

Esto se ha traducido en una corrección en el precio de los bonos, que ha afectado a nuestras carteras. La Cartera Bonos Prudente, con una duración más corta, ha experimentado una caída más contenida en torno al 0,4%. 

La Cartera Bonos Atrevida, con mayor duración y por tanto mayor sensibilidad a los movimientos de tipos, ha registrado una corrección algo más pronunciada de hasta el 1,8%.

Es importante subrayar que no estamos ante pérdidas definitivas, sino ante una valoración a precios de mercado en un momento de incertidumbre. El comportamiento de estas carteras en lo que va de año sigue siendo positivo o muy cercano a cero.

Como muestra el gráfico siguiente, al cierre de febrero de 2026 la Cartera Bonos Prudente acumulaba un 11,7% (TAE del 3,4%) y la Cartera Bonos Atrevida un 22,1% (TAE del 4,6%).

De hecho todas nuestras carteras “prudentes” han cumplido su objetivo hasta 2025.

Tres escenarios posibles desde aquí

No somos adivinos, y no pretendemos serlo. 

Pero sí podemos ayudarte a entender qué podría ocurrir en distintos contextos:

Escenario 1 – Los tipos suben más de lo esperado: La presión sobre el precio de los bonos podría continuar a corto plazo. No obstante, al mismo tiempo, los nuevos bonos que se van incorporando a la cartera lo harían a tipos más atractivos, mejorando la rentabilidad esperada futura.

Escenario 2 – Los tipos se estabilizan: Las carteras tenderían a estabilizarse y seguirían generando rentabilidad vía cupón, que es el componente más predecible de la renta fija.

Escenario 3 – Los tipos bajan: Las carteras se beneficiarían tanto del cobro de cupones como de la apreciación del precio de los bonos, recuperando terreno rápidamente.

En todos los casos, el tiempo juega a favor del inversor paciente

La renta fija, bien gestionada y diversificada, tiende a compensar las fluctuaciones de precio a lo largo del horizonte temporal para el que fue diseñada.

La importancia del horizonte temporal y la adecuación a tu perfil

Las carteras de Bonos están diseñadas para inversores con un perfil conservador o moderado-conservador y un horizonte de inversión de al menos 2-3 años. Si ese sigue siendo tu caso, lo más recomendable es no tomar decisiones precipitadas en base a fluctuaciones de corto plazo.

Sin embargo, si tu situación personal ha cambiado —necesitas el dinero antes de lo previsto, tu tolerancia a la volatilidad es menor de lo que pensabas, o simplemente quieres revisar tu estrategia— tiene mucho sentido que lo analicemos juntos.

¿Qué opciones tienes?

Nueva llamada a la acción

¿No quieres asumir volatilidad? La Cartera Ahorro sigue siendo una opción

Si lo que buscas es preservar capital sin exposición a fluctuaciones de precio, nuestra Cartera Ahorro puede ser la alternativa más adecuada. Ofrece una rentabilidad estable (TIR variable actual 1,6%), ligada a los tipos del mercado monetario que a su vez están ligados a los tipos oficiales de los bancos centrales, y tienen un riesgo prácticamente nulo, ya que su volatilidad es cercana al 0% y apenas registra caídas apreciables.

El único riesgo es que un día los tipos de interés se vuelvan cercanos al 0% o negativos.

En este caso nos pondremos en contacto contigo para buscar una alternativa.

En general, la Cartera Ahorro de inbestMe suele ser más eficiente que un depósito bancario por varias razones:

• suele ofrecer un tipo de interés cercano al de los tipos oficiales, sin depender de ofertas puntuales ni de condiciones comerciales;

• es más eficiente fiscalmente, ya que la rentabilidad se va acumulando sin tributar hasta el reembolso;

• permite traspasar el saldo a otras carteras de fondos, o recibir traspasos desde ellas, sin impacto fiscal inmediato.

Eso sí, aunque puede ser una buena alternativa para un fondo de emergencia o para el ahorro de corto plazo, la Cartera Ahorro casi siempre ofrecerá una rentabilidad inferior a la inflación. Por eso, en la mayoría de los casos, no será suficiente por sí sola para alcanzar objetivos de medio y largo plazo o complementar el ahorro para la jubilación.

¿Quieres orientar tu inversión hacia un objetivo concreto?

En 2023 lanzamos las Carteras Objetivo con distintos vencimientos.

Las Carteras Objetivo son también carteras de bonos, pero con una fecha de vencimiento y una rentabilidad objetivo. Suelen ofrecer una TIR más alta que la Cartera Ahorro y una volatilidad, en general, inferior a la de una cartera de bonos tradicional. Además, cuanto más corto es el plazo hasta vencimiento, menor suele ser la volatilidad.

Además ofrecen la ventaja de que, llegado el vencimiento, puedes aspirar con una certeza razonable a esa rentabilidad objetivo. Dicho de otro modo: si la contratamos y la mantenemos hasta vencimiento, “fijamos” una rentabilidad objetivo y no deberíamos tener que preocuparnos en exceso por las oscilaciones del camino.

Siempre tendrás la posibilidad de pasar a otras carteras de inbestMe si ves que tu objetivo final se aleja en el tiempo o si tu perfil te permite asumir algo más de volatilidad.

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