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TogglePausa en la guerra de aranceles.
China y Estados Unidos han acordado una tregua de tres meses en su conflicto comercial, y el efecto en los mercados financieros ha sido galvanizante. Puedes leer sobre la reducción de los aranceles estadounidenses al 30% desde el 145% aquí y aquí. A largo plazo, ninguna de las partes parece haber hecho concesiones. En definitiva, han acordado parar y dialogar, lo que en la vida es en general muy recomendable en muchos aspectos. Pero los inversores, que se vieron sorprendidos por el rápido descenso hacia una guerra comercial total el mes pasado, han celebrado con subidas esta pausa, aunque hay datos que muestran que muchos de los que salieron aún no han vuelto a entrar, perdiéndose las subidas.
Fuente: New York Times: Los aranceles de represalia entre EE. UU. y China. El presidente Trump aumentó los aranceles a los productos chinos en múltiples ocasiones este año, antes de reducir temporalmente las tasas mientras ambas partes negocian. China respondió a los aranceles con medidas equivalentes, pero también acordó una pausa durante las recientes negociaciones.
¿Recuperación en forma de ‘’V’’?
Esto ha significado una extraordinaria subida de algo más de 20 días. La subida desde el 9 de abril, cuando el presidente Donald Trump anunció una pausa similar de 90 días para países que no fueran China, ahora se ubica entre los mayores repuntes desde 1990. Por tanto, este rebote posterior al “día de la liberación” ocupa su lugar en la historia, siendo uno de los mayores desde 1990 y formando prácticamente una recuperación en forma de “V”.
Como vemos en el gráfico, el S&P500 alcanzó un máximo de 6.144 puntos el día 19/2/2025, para después caer en pocos días un -18,9% quedándose a las puertas de un mercado bajista, bajando hasta los 4.892 puntos el día 8/4/2025. Desde ahí y gracias al estímulo que significan las pausas en los aranceles, el índice ha recuperado casi todo el terreno perdido, subiendo un +18,2% a cierre del 14/5/2025 en el momento de escribir este artículo.
Nota: La “V” no es perfecta aún, ya que recordemos que para recuperar una caída del 18,9% hace falta una subida superior a ese porcentaje, en este caso de más del 23% porque la base es menor.
Realidad y percepción
Lo más complicado en estos días es separar la realidad de las distorsiones inducidas por nuestras percepciones. Algo que ocurre a menudo en momentos de incertidumbre.
Ahora mismo, los aranceles de Estados Unidos son del 10% para todo el mundo y del 30% para China. Hace dos meses, esto se habría considerado el peor de los casos. Hoy, sin embargo, muchos lo celebran como una gran mejora.
Esta percepción distorsionada tiene efectos reales en los mercados. Si los aranceles se cancelaran ahora, es probable que los índices subieran por encima de los máximos recientes, a pesar de que el contexto económico es ahora parcialmente peor.
Es difícil precisar cuál es la realidad. Sin duda, la situación actual es mejor que hace un mes y el clima de mercado es más constructivo, a pesar de que las tasas se mantienen. La idea de que Estados Unidos está dispuesto a autodirigirse de forma controlada hacia una recesión parece haber quedado atrás.
Aun así, el temor a un ‘Sell America’ (vender América) no ha desaparecido por completo. No hay pánico ni ventas masivas, pero sigue habiendo cautela. Probablemente, se genere un ‘short squeeze’, es decir, un aumento repentino en el precio debido a que los inversores que habían apostado en contra (vendido en corto) se ven obligados a comprar para cubrir sus posiciones, pero los comités de inversión de las grandes gestoras aún están reconsiderando sus asignaciones al dólar/EE. UU. con más serenidad.
Trampas alcistas o rebote de gato muerto
La situación nos da para explicar un aspecto técnico: lo que es una trampa alcista (del inglés “Bull Trap”).
En este contexto volátil, para los traders es importante distinguir entre un repunte genuino y una trampa alcista (Bull Trap). Una Bull Trap ocurre cuando el precio muestra un rebote temporal en un mercado bajista, creando la ilusión de una recuperación cuando en realidad es un falso impulso. El volumen es clave: si el precio sube con bajo volumen (gráfico siguiente a la izquierda), puede ser una trampa, mientras que un aumento con volumen elevado puede significar un cambio de tendencia real y ser un movimiento alcista (gráfico siguiente a la derecha, etiquetado “Bullish move”).
¿Estamos en una Bull Trap ahora? En realidad esto es imposible decirlo. Pero si nos ceñimos a los aspectos técnicos, a día de hoy, el volumen observado durante el rebote reciente sugiere que no estamos ante una Bull Trap.
Los gráficos muestran un aumento en el volumen durante el inicio de las subidas, lo cual sería consistente con un cambio de tendencia más que con una trampa alcista. Pero no es del todo claro, ya que en las posteriores subidas no hay un aumento claro, más bien un volumen alineado con la media. En todo caso, hablando de nuevo de percepciones, parece que el mercado ha pasado de un extremo al otro: de una situación de “lo vendo todo ya que viene una recesión” a “no me quiero perder el ciclo de subidas de Trump”. Pero lo dicho, esto no garantiza que la recuperación sea sostenida.
Nota: sobre “el rebote del gato muerto”. El ‘Dead Cat Bounce‘ es un tipo específico de Bull Trap que ocurre tras una caída abrupta en un mercado bajista. Se produce cuando, después de un fuerte descenso, el precio rebota brevemente antes de continuar su caída. Este movimiento puede atraer compradores optimistas que interpretan el repunte como el inicio de una recuperación, solo para quedar atrapados cuando el precio vuelve a bajar. En realidad, más allá de los nombres, son movimientos muy similares.
El riesgo de perderse los rebotes
Como hemos visto, aunque técnicamente parece que el rebote puede ser genuino, no es descartable que estemos frente a una trampa alcista. Esto puede ser importante para el especulador (o trader), pero en realidad poco importa para el inversor.
Estos últimos días, el S&P 500 experimentó subidas del 9,52% y otra del 3,26%, lo que podría parecer hechos extraordinarios. El primero sin duda lo es. Pero acaso subidas del 3% lo son. El gráfico que compartimos más abajo que ilustra la evolución del S&P 500 y sus variaciones diarias nos ofrece una perspectiva interesante al respecto.
Nota: este gráfico sería muy similar si hubiéramos tomado el MSCI World o el ACWI (All Countries World Index). El S&P 500 tiene un peso del 70% en el MSCI World y a menudo se toma como proxy debido a su larga historia en datos.
Desde 2020, se han registrado nada más y nada menos que 18 sesiones en las que el índice ha subido más de un 3%. De hecho, haber estado fuera de esas 18 sesiones habría significado perderse un 92% de la rentabilidad acumulada en este período. Esto pone en perspectiva lo importante que es estar invertido a largo plazo, incluso cuando el mercado parece volátil o incierto.
En los momentos de incertidumbre, como durante el Covid 19 o la reciente “guerra de aranceles”, observamos picos significativos en las variaciones diarias del índice. Aun así, la tendencia a largo plazo sigue siendo claramente alcista. A pesar de las dos crisis (Covid-19, Ucrania/inflación), y un amago (Guerra de aranceles) en este periodo el S&P 500 ha acumulado un +80%.
Aunque estos días pueden generar cierta preocupación, lo cierto es que forman parte de la evolución normal de los mercados financieros. El S&P 500 ha demostrado resiliencia a pesar de virus, conflictos y decisiones políticas que generan ruido a corto plazo.
Permanecer invertido, especialmente durante los momentos de volatilidad, es clave para capturar la rentabilidad a largo plazo. Los intentos de hacer market timing (cronometrar el mercado) pueden hacer que perdamos algunos de los días más rentables, afectando significativamente el rendimiento acumulado.
Aunque el panorama es más optimista que semanas atrás, la volatilidad y la incertidumbre siguen presentes. Las empresas todavía enfrentan dificultades para planificar inversiones a largo plazo debido a la imprevisibilidad de las políticas económicas.
Como siempre te recomendamos hacer pocas cosas. Mantener la calma y seguir con tu plan haciendo aportaciones recurrentes automáticas es en general la mejor solución, sea frente a caídas extremas o incluso trampas alcistas.
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