Algunos inversores confunden los conceptos de Sharpe Ratio y rentabilidad corregida por riesgo. Es cierto que los dos utilizan los parámetros de la rentabilidad y volatilidad, pero de forma diferente.

¿Qué es la rentabilidad corregida por el riesgo?

La mayoría de los inversores se rigen primordialmente por la rentabilidad a la hora de valorar la bondad de una inversión. Pero otro parámetro fundamental es el riesgo o la volatilidad de una cartera.

La rentabilidad corregida por el riesgo es simplemente la ratio entre ambos. Es decir, dividir la rentabilidad por volatilidad:

R/S

Dónde:

R: Rentabilidad de la cartera

S: Volatilidad de la cartera (o desviación típica de la cartera).

Por ejemplo: Si tenemos dos carteras; (A) una con una rentabilidad del 10% y una desviación típica del 12% vs. otra cartera (B) con una rentabilidad del 11% y con una volatilidad del 20% tendremos los siguientes ratios de rentabilidades corregidas por riesgo. 

(A): 10% / 12% = 0.83 

(B) 11% / 20% = 0.55

Es decir, la cartera A tiene una mejor rentabilidad corregida por riesgo (0.83) que la B (0.55). Dicho de otra manera a pesar que B tiene una rentabilidad algo mayor (11% en vez de 10%), como soporta más riesgo sería menos eficiente en este aspecto.

Esta división nos da las unidades de rentabilidad por unidades de riesgo. La cartera A obtiene 0.83 unidades de rentabilidad vs riesgo, mientras que la B obtendría menos, 0.55 unidades.

Esta simple división no es más que una simplificación del Sharpe Ratio que veremos a continuación y que en el actual contexto de mercado (donde los tipos son 0 o negativos) puede ser más que suficiente para comparar carteras de inversión.

¿Qué es el Sharpe Ratio?

El Sharpe Ratio es la medida de rentabilidad ajustada a la volatilidad (riesgo) de una cartera de inversiones. Una cartera con un mayor Sharpe Ratio se considera superior en relación con sus pares. La medida fue nombrada en honor a William F. Sharpe, un premio Nobel y profesor de finanzas en la Universidad de Stanford.

A diferencia del ratio anterior, El Sharpe Ratio mide el exceso de rentabilidad de la cartera después de restar el tipo de interés libre de riesgo, lo que representa la rentabilidad de una inversión sin riesgo relativo. Normalmente, se toma como tasa libre de riesgo, el tipo de interés de las letras del Tesoro a 90 días. Después se divide el exceso de rentabilidad por la volatilidad de la inversión, también conocida como la desviación típica.

La fórmula para calcular la relación de Sharpe es {R (p) – R (f)} / s (p)

Dónde:

R (p): Rentabilidad de la cartera

R (f): Tipo de interés libre de riesgo

S (p): Volatilidad (Desviación típica de la cartera).

Por ejemplo: Si tenemos dos carteras; (A) una con una rentabilidad del 10% y una desviación típica del 12% vs. otra cartera (B) con una rentabilidad del 11% y con una volatilidad del 20% tendremos los siguientes Sharpe Ratio. El tipo de interés sin riesgo para las dos carteras será del 3%:

(A): (10% – 3%) / 12% = 0.58 Sharpe Ratio

(B) (11% – 3%) / 20% = 0.4 Sharpe Ratio

Si dos fondos ofrecen rendimientos similares, la cartera con mayor volatilidad tendrá un Sharpe Ratio más bajo. Para compensar la desviación típica más alta, el fondo debe generar una rentabilidad más alta para mantener un Sharpe Ratio más alto. En términos simples, muestra cuánta rentabilidad adicional obtiene un inversor al asumir un riesgo adicional. Por lo tanto, el Sharpe Ratio es una medida de rentabilidad muy efectiva al ajustar la rentabilidad con la volatilidad (riesgo) asumido.

A nivel orientativo, lo normal es que los Sharpe Ratios de las carteras estén por debajo del 0,5. Esto indica que un inversor debe aceptar como norma, el doble de riesgo que rentabilidad.

Es por ello que inbestMe destaca la importancia de la planificación financiera y siempre recomienda conocer bien tus objetivos financieros y horizonte. Finalmente, debes saber qué perfil es el más adecuado para ti.

 

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