Aunque pueda parecer un poco complejo, la TAE es un concepto simple de entender. Veamos un ejemplo. Imagínate que inviertes 10.000 € durante 10 años y, al final de los 10 años, acumulas 15.000 €. En este caso habrás obtenido una rentabilidad total acumulada del 50%, pero realmente ¿qué rentabilidad anual hemos obtenido?

Esta rentabilidad anual es la TAE, o Tasa Anual Efectiva. Podemos definir TAE como el interés anual real de cualquier producto financiero. Para convertir una tasa de rentabilidad acumulada a TAE nos valdrá con una sencilla fórmula compuesta por el interés nominal (TIN) y la frecuencia de pagos/cobros de intereses:

TAE = (1 + TIN / frecuencia) frecuencia – 1 

Para una definición más completa, la Tasa Anual Efectiva (TAE) es la tasa de crecimiento anual compuesta; es decir, un número que describe la tasa a la que una inversión habría crecido si hubiera crecido a la misma tasa cada año y las ganancias se reinvirtieran de forma compuesta.

Volviendo al ejemplo anterior. Si queremos conocer la TAE de una rentabilidad acumulada del 50% en 10 años, tan solo debemos aplicar la siguiente fórmula: 

[(1 + Tasa acumulada)] ^ (1 / (Fecha final – Fecha inicial)) -1] x 100

Ej: [ (1 + 0,5)^(1/10) ] – 1 = [ 1,50^(0,1) ] – 1 x 100 =  4,13% de TAE

Para ser absolutamente precisos, la TAE es el mejor indicador cuando tienes que medir el crecimiento de tu inversión anualizado cuando el período es más de un año.

Usando el ejemplo anterior la tasa anual equivalente (TAE) del 4,13% nos lleva a conseguir en 10 años el 50% de rentabilidad acumulada. Podemos comprobar cómo componiendo esa tasa para 10 años obtenemos de nuevo la tasa acumulada de la que partíamos. Los cálculos para nuestro ejemplo serían:

(1+TAE) ^años -1 = Tasa acumulada

Ej: (1+4,13%) ^10 -1 = 50%

¿Cuál es la diferencia entre la Tasa Anual Equivalente (TAE) y el Tipo de Interés Nominal?

A menudo los bancos ofrecen incentivos tales como «obtén un 3% de rentabilidad por traer tu plan de pensiones». Aunque esta rentabilidad nominal puede parecer interesante para un inversor que busca una rentabilidad relativamente segura, se debe tener en cuenta lo que realmente significa para tu inversión, especialmente cuando se requiere mantener el depósito durante un predeterminado de tiempo.

Si, por ejemplo, te ofrecen un incentivo del 3% de rentabilidad con la condición de que deposites tu inversión durante un mínimo de 5 años, la rentabilidad efectiva puede ser considerablemente inferior. Esto a veces se dice de forma encubierta en la letra pequeña. Por tanto, la TAE equivalente puede ser bastante inferior a la esperada, o deseada. 

En este segundo ejemplo el tipo de interés nominal (TIN) es en realidad una tasa acumulada para 5 años por lo tanto si aplicamos la fórmula anterior:

Ej: (1+3%)^1/5-1 = 0,59%

Es decir, el 3% de rentabilidad nominal en 5 años se convierte en apenas un 0,59% anualizado.

Lo que inicialmente parecía ser una inversión buena con una rentabilidad del 3%, vemos cómo se convierte en una rentabilidad anualizada del 0,59%. Esta rentabilidad puede ser baja si la comparas con la rentabilidad que se podría obtener invirtiendo en cualquiera de nuestras carteras precavidas en inbestMe aunque, para ello, deberás asumir algo de riesgo según tu plan de inversión.

Dónde ver la TAE en tu plan de inversión

Para aquel inversor que lleve más de un año en inbestMe podrá observar la TAE implícita de su plan de inversión en su panel de inversor.

Por ejemplo en el gráfico de su plan verá este “Tooltip” o recuadro de información:

 

TAE

En el ejemplo superior vemos en verde una rentabilidad acumulada del 54,5% (vs en azul una esperada del 47%) y una rentabilidad anual media o TAE del 7,5%.(vs 6,6%).

Este sería otro ejemplo de aplicación del concepto de TAE, en este caso en el portafolio de un cliente.

Aunque este cálculo se puede hacer incluso con pocos días o semanas hemos decidido solo incorporarlo en la información del cliente a partir de superar un año, donde empieza a tener representatividad.

 

Perfil de inversor

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