En otras ocasiones ya hemos hablado del crecimiento imparable de todo lo que tenga que ver con inversión socialmente responsable (ISR o SRI Social Responsible Investment en inglés) o inversión sostenible de una forma más amplia (Sustainable investment).

A medida que la ISR crece, aparece también la necesidad de extender este concepto y estilo de inversión a la parte de renta fija (o bonos) de un portfolio. Hasta hace poco, la oferta de ETFs estaba algo más limitada en lo que se conoce como “Sustainable Debt” lo que podemos traducir como deuda sostenible.

Actualmente, el mercado de deuda sostenible está creciendo en volumen, alcance y popularidad y por tanto conviene hacer un seguimiento desde la perspectiva del inversor responsable y decidido a invertir de forma sostenible y ver las posibilidades de incorporación en carteras con esta temática.

Qué es la deuda sostenible

El mercado de deuda sostenible son bonos y préstamos con un impacto ambiental con sesgos positivos hacia lo social.

Hay tres grandes categorías:

Bonos verdes:

Los bonos verdes son la parte más importante dentro de la deuda sostenible. La categoría de bonos verdes incluye bonos emitidos para financiar activos verdes (bonos de proyectos verdes, títulos verdes), bonos generados para financiar actividades verdes y bonos corporativos generales generados por entidades que se enmarcan como actores puros en este sector.

Después de tres períodos consecutivos de disminución, los volúmenes de bonos verdes, se dispararon en el primer semestre del 2019 según reporta Bloomberg. El mercado registró una actividad récord en los primeros seis meses de 2019, con $124 miles de millones en emisiones de bonos verdes.

EMEA (Europa, Oriente Medio y África) sigue siendo la región más activa. Esta representó el 47% del total hasta mediados del 2019 seguida de EEUU con el 30%.

Bonos sociales:

Se define como bonos sociales los bonos que destinan el 100% a causas sociales. Más en detalle, un bono social se define como tal cuando la utilización de los ingresos del bono no solo van destinados a proyectos sociales, sino que además estos se describen adecuadamente en la documentación legal. Todos los proyectos sociales designados deben proporcionar beneficios sociales claros, que serán evaluados y, cuando sea factible, cuantificados por el emisor.

Bonos sostenibles:

Los bonos de sostenibilidad son aquellos que destinan el 100% de los ingresos a una combinación de actividades verdes y sociales, según lo establecido por los Principios de Bonos Verdes de ICMA y los Principios de Bonos Sociales.

Se entiende que ciertos proyectos sociales también pueden tener beneficios ambientales colaterales, y que ciertos proyectos verdes pueden tener a su vez beneficios colaterales sociales. El emisor debe determinar la clasificación del uso del bono de ingresos como Bono Verde, Bono Social o Bono de Sostenibilidad en función de sus objetivos principales para los proyectos subyacentes.

Crecimiento de la deuda sostenible

El primer semestre de 2019 fue el medio año histórico con más actividad para la deuda sostenible en su conjunto, y en la mayoría de las clases de activos que la componen. Las cifras son aún más impresionantes de lo que parece a primera vista, porque la primera mitad del año es normalmente más tranquila que la segunda. Esto significa que la emisión total para 2019 probablemente superará los $ 370 mil millones; de ser así, se habrán lanzado al mercado más de $ 100 mil millones más de capital que en 2018.

La Deuda sostenible está claramente aumentando, pero a la vez madurando y haciéndose notar por los principales actores del mercado de capitales De acuerdo al informe de Bloomberg, se puede resumir en 3 cifras el crecimiento de la deuda sostenible:

 1) La deuda sostenible emitida en el primer semestre del 2019 ha alcanzado los $184 mil millones

 2) El crecimiento de los bonos sociales emitidos en el primer semestre del 2019 ha sido de un 120%

 3) El valor acumulado de los bonos sostenibles hasta la primera mitad del 2019 ha sido del 50%.

Este crecimiento de la deuda sostenible es una muy buena señal para el sector de la inversión sostenible o ISR en general. A medida que siga creciendo la deuda sostenible aumentará la oferta de ETFs y de fondos indexados que permitirán hacer carteras indexadas ISR cada vez más completas. Desde inbestMe seguiremos atentos a la evolución de este sector y ofreciendo lo mejor para nuestros clientes.

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