Mucha gente se pregunta si es o no un buen momento para invertir en fondos indexados. Han oído en televisión que la volatilidad de las bolsas mundiales es máxima y que la incertidumbre provocada por el Covid-19 va para largo.

Es lógico que no se atrevan a meter sus ahorros en bolsa y encontrarse con un -5% o -10% a los pocos días. Perder dinero no es plato de buen gusto.

Sin embargo, a los inversores a largo plazo como nosotros, estas noticias apocalípticas sobre los mercados financieros no deberían preocuparnos lo más mínimo: la estadística está de nuestro lado y demuestra que siempre es un momento excelente para invertir en fondos indexados

Si tienes dudas sobre esta afirmación tan categórica, te invitamos a que sigas leyendo. A continuación explicaremos por qué tratar de averiguar cuál es el mejor momento para entrar o salir de la bolsa, o para invertir o desinvertir en un fondo indexado, es una pérdida de tiempo y de rentabilidad.

Las bolsas mundiales siempre están en máximos

Si miramos la gráfica de cualquier fondo indexado a nivel mundial, como el S&P 500 o el MSCI Word, comprobaremos que nunca antes en la historia estos índices habían estado en valores tan elevados como lo han estado a principios de 2020. Tampoco nunca antes habían estado expuestos a una volatilidad tan alta.

Sin embargo, mirando al pasado podemos comprobar que también estaban en máximos históricos hace seis meses, ¿verdad? Hace justo un año ocurría lo mismo: tocaban su techo máximo. ¿Y hace dos, cinco o diez años? Exacto, también se encontraban en máximos históricos.

Lo normal es que los principales índices bursátiles del mundo estén casi siempre en valores máximos por una razón muy sencilla: a pesar de las crisis financieras o de la COVID-19, el mundo prospera y cada año que pasa es un lugar mejor. 

Basta con comprobar cómo la pobreza mundial disminuye, se reducen las desigualdades económicas entre países, aumenta la esperanza de vida, disminuye la mortalidad infantil, se erradican enfermedades, se combate el hambre y la desnutrición o mejoran los indicadores de desarrollo humano.

Estas mejoras globales tienen una repercusión directa en el plano financiero. A pesar de las crisis, la economía mundial ha mejorado espectacularmente en los últimos años. Solo tienes que mirar a tu alrededor y comprobar lo fácil que resulta comprar cualquier producto o cubrir tus necesidades más básicas. ¿Crees que tus antepasados tuvieron la misma suerte? 

El market timing te condenará como inversor

A pesar de lo que acabas de leer, muchos inversores hacen market timing para tratar de averiguar cuál es el mejor momento para invertir o desinvertir. 

Como si tuvieran una bola de cristal con la que atisbar qué va a ocurrir en el futuro, compran cuando creen que las bolsas van a subir y venden cuando piensan que van a bajar.

Sin embargo, la realidad demuestra que es imposible saber qué va a ocurrir en los mercados financieros, sobre todo al invertir a corto plazo. 

La estrategia del market timing no es inteligente y los inversores que la practican terminan perdiendo rentabilidad a largo plazo. Esta pérdida de rentabilidad se conoce como “behaviour gap” (diferencia por comportamiento) y, según numerosos estudios, oscila entre el 1 y el 1,5% anual.

Otro estudio muy interesante analizó el S&P 500 durante 20 años (desde enero de 1994 hasta diciembre de 2014) y llegó a la conclusión de que si el inversor quiere obtener la máxima rentabilidad debe mantener su dinero invertido en todo momento, pase lo que pase en el mundo.

La rentabilidad anualizada de este índice durante ese período fue del 9,85%. Sin embargo, si alguien se hubiese perdido solamente diez de los mejores días del índice, su rentabilidad habría caído al 6,10%. ¡Un 38% menos por estar fuera del mercado solo 10 días de un total de 7.300!

En el último siglo se han producido dos guerras mundiales, el crack de 1929, la crisis del petróleo de los 70, guerras de todo tipo (Corea, Vietnam, la Guerra Fría, Irak, Afganistán…), la caída del muro de Berlín, el colapso de la URSS, la burbuja de las puntocom, la crisis de 2009… y a pesar de todo esto, cualquier fondo indexado que hubiese replicado a un índice global habría obtenido una rentabilidad espectacular. 

¿Qué te hace pensar que a partir de ahora será diferente?

Nueva llamada a la acción

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