Estrenamos una nueva sección en el blog donde realizaremos entrevistas a clientes de inbestMe que quieren compartir su experiencia en la inversión con todos nosotros.

En este primer episodio, entrevistamos a Manuel*, tiene 28 años y es un joven residiendo en Barcelona desde hace unos años. Su profesión es profesor de secundaria y le apasiona el mundo de la inversión. Tanto es así que muy a menudo lee sobre finanzas para seguir ampliando su cultura financiera.

Empecemos con esta nueva entrevista descubriendo un poco más sobre la experiencia de Manuel como inversor no profesional.

1. ¿Cuál es tu objetivo financiero y qué impedimentos te encontraste en el camino hacia ese objetivo?

Mis objetivos financieros son varios. En primer lugar, se encuentra la entrada para la hipoteca de una vivienda y, en segundo lugar, complementar la pensión pública, ya que actualmente no está muy claro si en un futuro cobraremos o no. Por eso tengo este plan B por lo que pueda pasar en un futuro.

El impedimento que me encontré para llegar a mi objetivo de la hipoteca fue la escasa rentabilidad que actualmente ofrecen los bancos. Al principio me conformaba con su 0,5% de rentabilidad, pero cuando pasó a ser 0,01% busqué mejores alternativas.

De hecho, en ese momento me acordé de la alta rentabilidad que daban los bancos cuando yo era pequeño, que escuchaba un anuncio diciendo “cuenta naranja 6% TAE”. Seguramente, si el banco me hubiera ofrecido unas condiciones aceptables, no hubiera pensado en ninguna alternativa.

Este fue mi principal motivo para empezar con la inversión, ya que al estar lejos de la cifra para acceder a la hipoteca, me decidí a invertir para conseguir hacer más corto el camino hacia ese objetivo.

Para estos dos objetivos utilizo dos planes de inversión diferentes, tengo los fondos indexados para la hipoteca y los planes de pensiones para mi jubilación.

2. ¿Cómo te fue con tus primeras operaciones en el mundo de la inversión?

Mis primeras operaciones fueron siempre por fondos de inversión, ya que las acciones me han dado y me siguen dando un poco de miedo al no ser un experto en ello.

Empecé a operar con un banco tradicional con un fondo de renta fija exclusivamente y un poco después empecé con la renta variable. Mi decisión fue elegir el fondo del IBEX como renta variable, ya que era el índice conocido y el más cercano a mí.

Al pasar un poco de tiempo vi que el IBEX no iba muy bien y empecé con muy poca cantidad a invertir con el S&P500.

Compara tus fondos con inbestMe

3. ¿Recuerdas alguna operación en concreto que no saliera como esperabas?

Cuando empecé a invertir en el S&P500 la bolsa americana cayó, por lo que me asusté y lo saqué todo de ahí para traspasarlo al IBEX. Aunque en realidad solo estuve un mes en la bolsa americana, yo prefería tener mi dinero en algo conocido y cercano a mí.

Al poco tiempo, empecé a escuchar las noticias sobre “¡el IBEX en máximos! ¡10.000 puntos!”. Entonces saqué todo mi dinero de la renta fija y lo puse en el IBEX al 100%. Como era de esperar, cayó el IBEX un 30%… ese momento fue horroroso para mí.

En resumen, me dejé influenciar por la prensa diciendo que el IBEX no pararía de subir.

4. ¿Qué consejos darías a alguien que empieza a invertir por su cuenta?

Mi gran consejo es: ¡que no lo haga por su cuenta! Delega el trabajo y la confianza en un robo advisor.

Otra cosa sería en el caso de que supiera mucho y fuera un experto en la inversión, en tal caso, tal vez sí lo podría hacer por su cuenta. Aunque todo no se basa en el conocimiento, también es necesario tener el estómago para hacerlo.

Yo, por ejemplo, después de todo este tiempo y gracias a mi gran interés para formarme, podría tener mi propia cartera, pero no tengo el valor de hacerlo porque si veo la bolsa caer no voy a poder aguantar.

Cuando un plan lo hiciste tú mismo tienes dudas de si es el correcto o no (te preguntas: ¿lo estoy haciendo bien?), pero cuando lo han hecho expertos tienes la confianza de que ellos saben lo que es mejor para el largo plazo y tienen un plan adecuado.

5. ¿Por qué te interesaste en los Fondos Indexados?

Al comparar mis inversiones con las inversiones que hace un robo advisor, me di cuenta de que yo no tenía los suficientes conocimientos como para hacer inversiones de alta rentabilidad como ellos.

Me decidí por los Fondos Indexados por la ventaja del diferimiento que tienen en España, pero sobre todo porque con los ETFs debes hacer la declaración a Hacienda tu mismo y yo por mi cuenta, tengo bastante respeto a Hacienda.

Un familiar mío tuvo un problema con ella al equivocarse rellenando la declaración anual y luego recibió una reclamación. Por lo que, personalmente no quiero pasar por lo mismo y si puedo evitar todo lo que tenga que ver con Hacienda lo hago.

Como los fondos indexados la depositaría está aquí en España, no me tengo que preocupar por nada. Tal vez los ETFs sean mejores, pero valoro mucho más la tranquilidad que gano con las declaraciones. ¡La tranquilidad también vale dinero!

6. ¿Tienes establecido algún método de ahorro periódico?

Mi método es separar una cantidad en efectivo al mes obligatoriamente, ya que es la parte para la matrícula de la universidad. El resto dependerá de los ingresos de ese mes en concreto.

Por suerte, tengo un salario fijo (el de profesor) y otro variable al hacer extraescolares. Por eso, el mes que tengo un ingreso extra, lo destino para los fondos de inversión; en cambio, el mes que no tengo ningún ingreso extra solamente ahorro la parte en efectivo.

Sé que lo ideal para la inversión a largo plazo es la inversión periódica, pero en mi caso al tener unos ingresos tan variables, no puedo seguir esa pauta y lo adapto a mi situación.

Eso lo hago para no utilizar mi fondo de emergencia, el cual tengo y sigo también un método por si se utiliza: los ingresos de los próximos meses se destinan a él y no a la inversión.

7. Por último, cuéntanos sobre tu “pasión” por la educación financiera y por qué crees que es importante.

Mi pasión empieza gracias a mi madre, quien me enseñó la importancia del dinero y la importancia de no entrar en descubierto nunca. Me enseñó la típica frase de: “No te empeñes más de lo que te puedas permitir”. De hecho, en mi casa, mi madre tenía la regla de no endeudarse más del 90% de su sueldo, ya que ella tenía trabajo fijo pero mi padre (aunque ganaba más) no lo tenía.

Actualmente, mi pareja dice que estoy obsesionado con ello, siempre estoy leyendo artículos o libros sobre las finanzas, de hecho, ahora mismo estoy leyendo el libro de John Bogle: Little Book of Common Sense Investing.

Yo, como profesor, me he dado cuenta de que hoy en día no hay educación financiera en los colegios.

Una anécdota curiosa es que, en la optativa llamada “Emprenedoria” o Emprendimiento, la cual me asignaron como profesor, existen 3 bloques (laboral, empresarial y educación financiera). Normalmente, el tercer bloque, al ser el último, se queda un poco olvidada. Personalmente amplié el temario de ese apartado e hice un pequeño experimento con mis alumnos: los alumnos tenían que hacer entrevistas a sus padres o familiares para recopilar los productos bancarios que habían tenido o tenían.

De este experimento surgieron cosas como: un padre no confiaba con los planes de pensiones de su banco pero que su plan de pensión era solamente acciones de telefónica… Por lo que en clase vimos y explicamos que la diversificación no estaba presente.

Nadie mencionó ETFs, pero algunos sí que tenían fondos de inversión en la banca tradicional. En definitiva, los alumnos se enseñaron la importancia del dinero, derrumbaron algunos mitos que tenían tanto ellos como algunos de sus familiares y descubrieron que tal vez sus padres no gestionaban el dinero de la mejor forma.

Nueva llamada a la acción

* Nombre ficticio, ya que se ha modificado el nombre original del cliente por proteger su privacidad.

Escriba un comentario