Gracias a la amplia oferta de ETFs que existe actualmente, podemos invertir en casi cualquier clase de activo y región del mundo.

Añadir exposición a activos de otras regiones puede mejorar los rendimientos de tu cartera al tiempo que reduce la volatilidad. Pero sobretodo puede ampliar la diversificación de tu cartera y evitar el “home bias” que implica sobreponderar la inversión en nuestro país o región, con respecto a otras.

Pero antes de añadir exposición a otras regiones, es importante entender cómo añadir exposición a nuevas divisas puede afectar a tu inversión. Es decir, cuando añadimos exposición a activos expuestos fuera de nuestra moneda, también introducimos riesgo cambiario.

Para comprender la importancia de la divisa en tus inversiones cuando usas ETFs, es importante conocer la divisa en la que se cotiza por un lado y la exposición a divisa que está adquiriendo a través de los subyacentes que adquiere el ETF. Una vez conoces el riesgo real a la divisa luego corresponderá decidir si es apropiado usar un ETF con cobertura de moneda para reducir o eliminar el riesgo de moneda de su inversión.

¿Qué es el riesgo de divisa?

El riesgo de cambio o de divisa es la posibilidad de que la moneda del país en el que estás invirtiendo caiga o aumente en comparación con la tuya, o sea con la divisa principal a la que estás expuesto en tu vida diaria.

Por ejemplo, si tomas exposición a renta variable americana, digamos vía un ETF y el dólar cae frente al Euro, entonces el valor de tus acciones americanas disminuirá en términos de Euro.

Hay una idea principal que nos debe quedar clara: es la moneda en la que los precios de los activos subyacentes lo que determina el riesgo de moneda. Un inversor europeo compra un ETF que cotiza en una bolsa americana que sigue el S&P500 tendrá un riesgo de divisa al dólar por el hecho de que las empresas que cotizan en ese índice están (mayormente) expuestas al Dólar.

El riesgo de divisa: denominación del ETF

Siguiendo con la idea anterior nos podemos confundir con los ETFs y cualquier otro activo en el hecho de que tenemos que considerar tres monedas:

1. La moneda del ETF
La moneda en la que el ETF informa el valor de sus activos netos. Esta moneda generalmente se basa en la moneda del índice (la que denominamos del subyacente más abajo) y también se conoce como moneda de denominación o moneda base.

2. Moneda comercial
La moneda en la que se puede comprar o vender un ETF en un mercado en particular.

3. Moneda subyacente
La moneda en la que los activos seguidos por el ETF se valoran predominantemente. Tal como hemos dicho anteriormente, si compras un ETF que sigue el índice del mercado de valores S&P 500 de EE. UU, la moneda subyacente es el dólar. Esta es la moneda relevante para determinar el riesgo de moneda de tu inversión. La moneda del ETF y la moneda del subyacente acostumbran a ser la misma y, por tanto, seguiremos nuestra exposición diferenciando en esta última.
Los dos (en realidad tres) tipos de moneda pueden ser diferentes con el mismo ETF.

Por ejemplo, Vanguard S&P 500 UCITS ETF: IE00B3XXRP09 (Ticker VUSA) sigue el índice S&P 500® (total return) que sigue las 500 empresas con más capitalización en EEUU:
– puede cotizar en el mercado XETRA en USD como moneda comercial
– puede cotizar en el mercado XETRA en EUR como moneda comercial
– puede cotizar en el London Stock Exchange en GBP como moneda comercial

El punto importante es que solo la divisa subyacente determina su riesgo de divisa en este caso el Dólar, no la divisa comercial del fondo.

El riesgo de divisa: ETFs con cobertura

Agregar exposición a diferentes monedas subyacentes altera la diversificación de tu cartera, aunque el resultado varía a lo largo de diferentes períodos de tiempo y entre clases de activos.

Algunos inversionistas sostienen que están invirtiendo en el extranjero para la diversificación que ofrece, por ejemplo, la exposición a las acciones que cotizan en un mercado extranjero. No necesitan ni quieren que las fluctuaciones de la moneda impacten en su inversión.

Para eliminar el riesgo cambiario, puedes invertir utilizando un ETF con cobertura de moneda que aun siguiendo el índice deseado.

En este caso las fluctuaciones en la moneda subyacente se cubren en mayor o menor grado (según la fórmula que utilice el gestor del ETF), por lo que solo está expuesto al rendimiento de los activos.

Por ejemplo y siguiendo el ejemplo anterior con ETFs que siguen el S&P 500:

Puedes decidir comprar la versión cubierta del mismo índice:
– el iShares S&P 500 EUR Hedged UCITS ETF (Acc): IE00B3ZW0K18
– el Amundi S&P 500 UCITS ETF Daily Hedged – EUR (C): LU1681049109

Son ETFs con la moneda cubierta al Euro, por lo que su inversión, aunque sus subyacentes están denominados en Dólares solamente fluctuará con el índice (ignorando pequeños errores de seguimiento).

ETFs con cobertura de divisa: aspectos a tener en cuenta

Siguiendo con el ejemplo podemos observar que la estrategia de cobertura puede ser diferente:
– el ETF de Amundi tiene una cobertura de la divisa diaria
– el ETF de iShares tiene una cobertura de la divisa mensual

Para ver el impacto de la cobertura, puedes comparar los rendimientos en un período de tiempo determinado para un ETF cubierto frente a una versión no cubierta del mismo ETF o índice subyacente.

Comparacón de los 3 ETFs mencionados: fuente JustETF

Podemos observar 3 aspectos adicionales que también deberemos considerar:
– El volumen de los ETFs sin coberturas acostumbran a ser mucho más grandes
– El TER (total expense ratio, o coste total) de los ETFs cubiertos son más caros
– La rentabilidad variará tal como hemos dicho entre los no cubiertos/cubiertos por la combinación del comportamiento del índice y la evolución de la divisa, y el coste implícito de la cobertura (en el ejemplo anterior mejor en el índice no cubierto por la revalorización del dólar en el periodo considerado)
– La volatilidad tenderá a ser algo más alta en los ETF no cubiertos y, por tanto, el Sharpe Ratio podrá ser algo más bajo

Sin embargo es complicado dar una recomendación definitiva ya que estas consideraciones y las métricas pueden variar significativamente según el periodo analizado haciendo más complicado acertar la estrategia ganadora en cuanto al tema de las coberturas.

Cobertura de divisas en las carteras inbestMe:

Las carteras inbestMe se caracterizan no solo por tener una muy alta diversificación (con una exposición total al mundo), pero también por tener una alta cobertura de divisa:
– en renta fija si hay riesgo divisa en la región escogida la divisa está siempre cubierta
– en renta variable se combinan ETFs para mantener el riesgo de divisa bajo control

Como consecuencia de esta política:
– vemos en el cuadro superior como las carteras de perfil bajo tienen 0 riesgo divisa
– los perfiles del 2 al 5 entre el 5% y el 10%
– en los perfiles 6-7 la exposición a divisa aumenta algo por encima del 20%, y en los perfiles más altos se mantiene controlado para que como máximo esté en torno al 25%.

Para más información, sigue leyendo este post.

 

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