La inversión indexada está en auge, y consiste principalmente la réplica de un índice. Ahora bien,
¿qué formas hay de replicar un índice? De eso es de lo que vamos a hablar hoy: de cómo replicar el rendimiento de un índice para beneficiarnos de él. ¡Vamos a verlo!

Fondos Indexados o ETFs: La mejor forma de replicar un índice

La mejor forma de replicar el comportamiento de un índice es, con diferencia, los fondos indexados o los ETFs. De hecho, estos vehículos de inversión tienen como objetivo específico replicar un índice. Están creados para ello, así que es normal que sean la mejor forma de hacerlo.

El único inconveniente es que los ETFs, por sus características, pueden no ser la mejor opción para el inversor español. Es por ello que, a menudo, se recomiendan más los fondos indexados, porque tienen la ventaja del diferimiento fiscal que permite mover la inversión entre fondos sin tributar por ello.

No obstante, más allá de eso, el ETF es el instrumento que mejor refleja el comportamiento de un índice.

Guía de inversión ETFs

¿Qué tipo de ETF comprar?

La calidad de un ETF a la hora de replicar un índice depende de varios factores, siendo el más importante el tipo de ETF.

Los ETFs pueden ser físicos o sintéticos. Los primeros compran las acciones que componen el índice directamente, de forma que la réplica es casi perfecta y la desviación entre el valor del índice y del ETF será mínima (antes de comisiones, claro).

En cambio, los ETFs sintéticos se construyen utilizando derivados financieros, y los derivados financieros sí pueden tener un margen más amplio de error a la hora de replicar los índices.

No obstante, aunque esto es cierto, la verdad es que la mayoría de los ETFs que se comercializan son físicos, por lo que no es algo de lo que debas preocuparte en exceso.

¿Por qué replicar un índice?

Ahora bien, queda una pregunta por hacer: ¿Por qué querría yo replicar un índice?

Es una pregunta razonable que cualquier inversor debería hacerse, pero la respuesta es muy simple: Replicar un índice te permite obtener su rentabilidad asumiendo un riesgo muy bajo.

Puesto que un índice tiene varios activos en su interior, es un producto que está muy bien diversificado de por sí. Esto hace que el riesgo se reduzca mucho, porque, aunque haya algún activo en su interior que lo haga mal, los demás pueden compensar ese mal comportamiento.

Obviamente, no está 100% exento de riesgos, pero es una forma muy razonable de invertir, limitando el riesgo y teniendo unas perspectivas de rentabilidad bastante fiables de antemano.

Rizando el rizo… Gestores automatizados de carteras indexadas

Para el inversor particular puede ser difícil realizar una inversión estratégica a largo plazo a causa de no controlar sus emociones en el mercado. En lugar de eso, es mejor acudir a la inversión a través de gestores automatizados de carteras indexadas. Las cuales, además, reducen más el riesgo y maximizan la rentabilidad.

Estas carteras están formadas por fondos indexados o ETFs, pero, además, se gestionan de tal forma que, automáticamente, se venden aquellos fondos o ETFs que más suben y se compran aquellos que más han bajado, maximizando la rentabilidad al tiempo que se reduce el riesgo y la incertidumbre (tanto por esta gestión, como por el hecho de tener varios ETFs, lo que implica aún más diversificación).

A cambio, se paga una pequeña comisión, pero esta queda ampliamente compensada por la mejora en los rendimientos que se acaban consiguiendo.

Como puedes ver, replicar el rendimiento de un índice no tiene demasiada dificultad. Solo tienes que elegir el fondo o ETF adecuado y si no posees el conocimiento o experiencia necesaria para ello puedes acudir a una cartera indexada gestionada.

En inbestMe contamos con carteras de fondos indexados o carteras de ETFs con gran diversificación, personalización y muy buenos rendimientos. Si eres un inversor principiante o con poco tiempo para dedicarle a tus inversiones, es mejor dejar que unos profesionales lo gestionen en tu lugar.

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