La inversión en bolsa o en mercados bursátiles es aún para muchos un tema bastante desconocido.

Pero en realidad es como casi todo en la vida, dedicar un “poco” de tiempo a informarnos e ir adquiriendo experiencia. Si estamos decididos a empezar invertir en bolsa directamente en acciones, aconsejaríamos ir con mucha prudencia.

Cómo invertir en bolsa: Inversión directa en acciones

Curiosamente muchos empiezan por este extremo. Unos se dejan aconsejar por un amigo o por un conocido en comprar tal o tal acción. Otros al escuchar o leer sobre una compañía (normalmente después de algún “pelotazo”) se deciden a invertir pensando en la posibilidad de hacer lo propio. La inversión directa en acciones a mi parecer, puede ser una actividad muy provechosa en todos los sentidos. A los que nos gusta seguir empresas y conocer como obtienen su éxito (o sus fracasos) disfrutamos tanto en la rentabilidad que podemos obtener como por lo que aprendemos de los modelos de negocio de muchas empresas y/o sus estrategias de éxito. Dicho esto, yo no aconsejaría a nadie a invertir directamente en acciones sino está dispuesto a seguir la regla de las 10.000 horas por eso en el párrafo anterior he puesto unas comillas en el poco.

En todo caso para el que esté realmente decidido a dedicar horas a esta tarea, le daría los siguientes consejos:

empezar poco a poco, o incluso muy poco a poco. Conviene hacerse un plan. Este plan debería incluir el máximo a invertir, o lo que es lo mismo qué capital estoy dispuesto a arriesgar (incluso perder). Lo ideal sería también hacer aportaciones regulares a ese plan, y tenerlo preestablecido

Entender nuestra psicología financiera. Esto consiste en ver si tenemos estómago para soportar los vaivenes del mercado. Esos vaivenes se pueden agudizar cuando compramos compañías directamente. Tenemos que ponernos a prueba como reaccionamos ante esas pruebas que el mercado siempre nos impone. Si vemos que no nos dejan dormir esos vaivenes es mejor buscar otras opciones para invertir.

-inicialmente puede ser útil definir nuestro estilo de inversión y elegir el que más nos encaja. Qué tipo de empresas nos gustan, valor, crecimiento, dividendo. Empezar por el estilo que más nos encaja, esto nos ayudará a seguir mejor nuestro plan de inversión.

invertir no especular. Es decir, invertir en el largo plazo con una proyección a 5 años. Es conveniente entender el negocio y sus posibilidades de largo plazo y entender los riesgos que corremos.

construir una cartera. Si seguimos los puntos anteriores esta cartera debería tener un estilo, y dentro de ese estilo deberíamos buscar la diversificación. Es decir, empresas que no sean todos del mismo sector, y que tengan cierta descorrelación. Al principio 5 o 10 empresas bastará, después subir a 20. Como dijo Charlie Munger “encuentra unas cuantas buenas empresas y échate a la sombra”. Con el tiempo una cartera de 50 buenas empresas debería ser más que suficiente. Después sólo quedará hacer un seguimiento. Sugiero para ello escribir para cada una de las empresas escogida cual es la teoría inversora que justifica nuestra inversión y sólo reaccionar comprando más o vendiendo, si esta teoría se refuerza o no se cumple.

-buscar un banco o bróker con costes razonables. A medida que vayamos incrementando nuestra actividad inversora conviene buscar un servicio donde los costes de compra-venta sean mínimos. Es probable que los costes de nuestro banco tradicional superen el 1%. El primer paso es negociar con el banco e intentar reducir esos costes. Si estamos convencidos de que nuestra actividad inversora va a incrementar conviene tomar la decisión hacia un servicio más eficiente desde el principio. El objetivo debería ser encontrar costes por debajo del 0.25%.

Lo más probable es que para la mayoría de los inversores la inversión directa en acciones no sea la mejor respuesta a cómo invertir en bolsa de forma inteligente. El escoger “buenas compañías” y tener el estómago para aguantarlas en el largo plazo es una tarea para expertos y/o inversores privados dispuestos a entrenarse a ello tanto desde el punto de vista técnico como psicológico…recuerda dedicando muchas horas. Si tienes esas horas y las ganas te animo a ello ya que puede ser una actividad muy gratificante.

Cómo invertir en bolsa:  mediante otros activos financieros

 ¿Pero es realmente necesario?

La segunda opción (pero a menudo la primera opción para muchos) es invertir a través de fondos de inversión.  Ya hemos expresado en diferentes ocasiones las desventajas que tienen a nuestro parecer la utilización de estos activos. Muy a menudo a cambio de la ventaja del diferimiento fiscal en traspasos (que no significa que no haya impuestos, sino que los diferimos en el tiempo), se ocultan varias ineficiencias y está demostrado que el 90% de ellos no baten a sus índices. Nosotros somos unos grandes defensores del uso de ETFs para tener una distribución de activos óptima. Basta con seguir unos criterios básicos de cómo escoger el mejor ETF.

Por lo tanto, al inversor novel, antes de hacer compra directa de acciones, le aconsejaría empezar por “indexarse” al mercado deseado. En este caso nuestra decisión es más sencilla, no tenemos que acertar LA compañía ya que compramos el índice entero. Esto reduce nuestra volatilidad sin necesidad de apostar a los caballos ganadores. Aceptamos no jugar al juego de los perdedores. Incluso el gran Warren Buffett es lo que aconseja para sus herederos. Y esto lo ha hecho en varias ocasiones, aquí en el 2013..O más recientemente en este vídeo extraído de sus famosas presentaciones anuales en este caso la más reciente del 2017 donde vuelve a poner de relieve el poder de los activos de gestión pasiva.

Cómo invertir en bolsa: a través de una cartera de inversión personalizada

A nuestro entender la mejor opción es construir una cartera diversificada personalizada. Te puede ser útil seguir nuestra metodología. Porqué lo más importante no es cómo invertir en bolsa sino primero decidir cuanto invertir en bolsa. Para ello lo primero es conocer nuestras necesidades financieras. Esto incluye conocer nuestro objetivo financiero, y nuestra capacidad y tolerancia al riesgo. Veremos que lo más probable es que la respuesta a cómo invertir en bolsa si seguimos este proceso, sea que sólo debemos exponer una parte de nuestra inversión a los mercados bursátiles. Lo mejor por lo tanto es que en base a nuestro perfil construyamos una cartera diversificada con una buena distribución de activos con la correcta proporción de renta variable, renta fija y activos alternativos que nos acerque a conseguir nuestros objetivos sin arriesgar más de lo necesario. Hay algunos psicólogos que discuten la regla de las 10.000 horas.Pero por si acaso, sabemos por experiencia propia que conseguir una buena distribución de activos requiere muchas menos horas, y menor seguimiento que la construcción de una cartera de acciones.

Aun así, requiere cierta dedicación.  Por desgracia para un no americano es algo más difícil de lo que propone Warren Buffett. Aquí puedes ver las 4 claves de la inversión. O puedes ver otras  consideraciones aquí o  aquí

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