A pesar de que cada inversor sigue una estrategia de inversión diferente, el objetivo de todos ellos es siempre el mismo: obtener la máxima rentabilidad posible ajustada al riesgo asumido. Y uno de los mejores productos para lograrlo son los ETFs, también conocidos como Exchange Traded Funds o, simplemente, fondos cotizados. Entonces, ¿cómo mejorar la rentabilidad de los ETFs?